Agentes del Organismo de Investigación Judicial realizaron este jueves una serie de allanamientos en distintos puntos de Alajuela y Heredia como parte de una investigación por presuntas estafas informáticas dirigidas contra adultos mayores.
Las autoridades detuvieron a cinco sospechosos vinculados con un esquema que, según las pesquisas preliminares, habría permitido el robo de información bancaria sensible para efectuar compras y pagos fraudulentos utilizando cuentas de al menos 17 víctimas.
De acuerdo con el informe judicial, la investigación comenzó en noviembre de 2025, cuando surgieron indicios de que un extrabajador de una entidad financiera privada habría aprovechado el acceso que tenía dentro del banco para obtener datos confidenciales de clientes.
Según explicó el OIJ, el sospechoso presuntamente modificaba claves de acceso y facilitaba información relacionada con cuentas bancarias, la cual posteriormente era utilizada por otros integrantes de la estructura para realizar transacciones irregulares.
Las autoridades indicaron que las compras incluían artículos electrónicos, ropa, entradas para eventos y pagos en centros educativos, entre otros movimientos detectados durante la investigación.
Los operativos se desarrollaron en sectores como Desamparados de Alajuela y San Rafael de Alajuela, mientras que algunas capturas se efectuaron en vía pública en comunidades heredianas como Barrio San José, El Cacao y Santo Domingo.
Durante las diligencias judiciales, los agentes decomisaron teléfonos celulares, dispositivos electrónicos y otra evidencia considerada clave para determinar el alcance de la supuesta red criminal y establecer si existen más personas afectadas.
Los detenidos fueron identificados con los apellidos Porras, de 22 años; Valerio, de 26; Aguilar, de 57 y 29 años; y Zamora, de 28 años. Todos quedaron a las órdenes del Ministerio Público, que ahora deberá definir las medidas cautelares y continuar con el proceso penal.
El caso vuelve a poner sobre la mesa el incremento de delitos informáticos en Costa Rica, especialmente aquellos dirigidos contra personas adultas mayores, quienes suelen convertirse en blanco frecuente de organizaciones dedicadas al fraude financiero y la suplantación de identidad.
Expertos en ciberseguridad han advertido en reiteradas ocasiones sobre la importancia de no compartir claves bancarias, revisar constantemente los movimientos de las cuentas y reportar inmediatamente cualquier transacción sospechosa a las entidades financieras y autoridades judiciales.


