Cartago — El anuncio de que el tren hacia Cartago estará suspendido por casi dos años durante la construcción del TIBI encendió las alertas del gobierno local. El regidor del PLN Caleb Pichardo consultó directamente al presidente ejecutivo del Incofer, Álvaro Bermúdez, sobre las medidas que se tomarán para no dejar a miles de cartagineses sin alternativa de movilidad.
«Gran parte de la población depende tanto del servicio de tren como de autobús para ir a estudiar o trabajar a la capital. En medio de las limitaciones que enfrenta la Florencio del Castillo, el transporte público se vuelve un tema estratégico para el cantón de Cartago, pero también para la provincia en general», señaló Pichardo.
Las preguntas que el gobierno local exige responder
El regidor planteó tres interrogantes concretas que Incofer deberá responder antes de que arranquen las obras. Primero, cuáles serán las frecuencias del nuevo sistema una vez que entre en operación. Segundo, cuánto costará el pasaje. Tercero, si habrá integración tarifaria con otros medios de transporte para quienes hacen viajes en varios tramos desde Cartago hasta San José.
«Cuando el tren llega a la Basílica de Los Ángeles en sentido hacia San José, ya llega con una gran cantidad de pasajeros. Conocer sobre las frecuencias, los costos del pasaje y otros aspectos resultan vitales para la tranquilidad de la población», enfatizó.
El cronograma que genera la preocupación
Según confirmó Bermúdez a Grupo Extra, la ruta San José–Heredia–Alajuela se suspenderá entre 2028 y mediados de 2029 para la primera fase del TIBI. Una vez que esa línea entre en operación eléctrica, arrancarán las obras en el ramal de Cartago, lo que implicará suspender ese servicio desde mediados de 2029 hasta inicios de 2031. Son aproximadamente dos años sin tren para una provincia cuya principal vía alterna —la autopista Florencio del Castillo— ya opera con congestión crónica.


