CCSS propone hasta cinco años más antes de jubilarse; los trabajadores dicen que no
San José — Una de las 20 propuestas para reformar el régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) plantea que los trabajadores puedan postergar voluntariamente su jubilación entre uno y cinco años a cambio de un incentivo económico que aumentaría el monto de su pensión futura. La idea es que quien espere más reciba más. Sin embargo, los trabajadores consultados por los medios no ven el atractivo de la propuesta.
«No, no estoy de acuerdo porque son más años y ahora la gente se está muriendo muy rápido y la Caja se está quedando con las pensiones de las personas que no se retiran», expresó uno de los trabajadores consultados.
El argumento de quienes rechazan la medida
La preocupación central que expresan los trabajadores no es solo el esfuerzo de trabajar más años. Es la desconfianza en que esos años adicionales de cotización se traduzcan en un beneficio real. Si una persona posterga su jubilación cinco años y luego muere poco después de pensionarse, el incentivo económico prometido nunca llega a materializarse en su totalidad, y los fondos aportados quedan en el sistema.
Esa percepción —bien documentada o no— genera un rechazo visceral entre cotizantes que sienten que el IVM ya les pide demasiado y ahora les pide más.
El contexto de la propuesta
La medida de postergación voluntaria es una de las 20 iniciativas que la Gerencia de Pensiones de la CCSS presentó ante la Junta Directiva como insumos técnicos para discutir la sostenibilidad del régimen. Ninguna ha sido aprobada todavía. Una mesa nacional deberá analizar el paquete completo antes de que se tomen decisiones definitivas.
El incentivo por postergación es una práctica habitual en sistemas de pensiones de otros países, donde se justifica actuarialmente: quien trabaja más años cotiza más y cobra durante menos tiempo, lo que mejora el equilibrio financiero del fondo. El desafío es convencer a los trabajadores de que el beneficio individual compensa el esfuerzo adicional.


