La intensa actividad sísmica frente a las costas del Pacífico central continúa generando preocupación entre vecinos y expertos, luego de que un nuevo temblor fuera reportado la noche de este miércoles cerca de Jacó.
De acuerdo con el reporte de OVSICORI-UNA, el movimiento tuvo una magnitud de 4,6 y ocurrió a las 8:54 p. m., con una profundidad de 16 kilómetros.
El epicentro se ubicó aproximadamente nueve kilómetros al sureste de Jacó, justamente en la zona donde desde hace varios días se mantiene una secuencia sísmica constante.
La región de Playa Hermosa y sectores cercanos permanecen bajo monitoreo especial por parte de especialistas, quienes ya contabilizan al menos 14 sismos relevantes y decenas de microsismos asociados.
Según la información técnica divulgada por la Red Sismológica Nacional, esta actividad estaría relacionada con una falla local ubicada dentro de la placa Caribe y no directamente con el choque entre placas tectónicas.
Los expertos explicaron que los movimientos sísmicos registrados presentan profundidades entre cinco y 22 kilómetros y muestran mecanismos de fallamiento normal, es decir, desplazamientos donde uno de los bloques de roca desciende respecto al otro.
El evento principal de esta secuencia ocurrió el pasado 13 de mayo y alcanzó una magnitud Mw 5,4. Posteriormente, la réplica más fuerte registrada llegó a Mw 4,8.
Los temblores han sido percibidos principalmente en Jacó, Herradura y Esterillos, aunque algunos vecinos del Valle Central también reportaron sentir varios de los movimientos.
Pese a la cantidad de sismos detectados, los especialistas señalaron que los análisis preliminares reflejan una disminución gradual en la energía liberada.
La RSN reiteró que continuará vigilando permanentemente la evolución de esta actividad sísmica y pidió a la población mantenerse informada únicamente mediante fuentes oficiales.


