domingo, 7 junio 2026
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Dos sicarios entran a un bar en Puntarenas y matan a embarazada y padre de familia

El Cocal, Puntarenas — Josseline de los Ángeles Elizondo Fonseca y Airon Montiel Salmerón fallecieron la noche del martes tras un ataque armado en un bar de El Cocal de Chacarita, en Puntarenas. Las dos personas serían víctimas colaterales de acuerdo con las primeras líneas de investigación del OIJ: los sicarios ingresaron al local en busca de otro hombre, quien respondió a los disparos, y en el intercambio murieron los dos.

Josseline, de 28 años, trabajaba como camarera en el bar, era madre de dos niños de ocho y diez años y estaba embarazada. Recibió un disparo en el abdomen y falleció poco después de ser ingresada al hospital Monseñor Sanabria. Airon, de 33 años, tenía un hijo de ocho años y murió en el lugar del ataque con dos impactos de bala en la cabeza y uno en el pecho.

Cómo se desarrolló el ataque

El incidente se reportó alrededor de las 9:10 p.m. Dos hombres ingresaron al local y dispararon contra los clientes. Una persona que estaba dentro del bar intentó repeler la agresión, lo que derivó en un intercambio de disparos. Los sicarios huyeron del lugar. Un tercer hombre resultó herido.

El objetivo del ataque no ha sido identificado públicamente por el OIJ, que mantiene la investigación en curso.

«Trabajaba por necesidad»

El abuelo de Josseline Elizondo reaccionó con dolor ante las noticias que circularon en redes sociales sobre el lugar donde trabajaba su nieta. «Trabajaba por necesidad y muchos la juzgan», dijo el familiar en declaraciones a Teletica.

La víctima era una madre joven que había elegido ese trabajo para sostener a sus hijos. Que haya muerto en ese bar, por una bala que no iba dirigida a ella, sintetiza con crudeza el tipo de daño colateral que la violencia organizada deja sobre familias que no tienen ningún vínculo con el crimen.

El acumulado: 265 homicidios y una tendencia a la baja

Con el doble homicidio de El Cocal, el acumulado nacional de homicidios en 2026 llegó a 265 casos, lo que representa 46 menos que en el mismo período de 2025, cuando se registraban 311. La tendencia a la baja no cambia lo que esta semana dejó el crimen organizado en Puntarenas: dos personas sin ningún vínculo conocido con actividades ilícitas, muertas en un bar porque estaban en el lugar equivocado en el momento equivocado.

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