San José — La Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social aprobó el Plan Estratégico Institucional 2026-2030 para la atención de listas de espera, que contempla la resolución de 100.125 pacientes entre mayo y octubre de este año, mediante una inversión de ₡7.122 millones en jornadas de producción extraordinaria.
El plan ataca tres frentes simultáneamente: consulta externa especializada, procedimientos diagnósticos y cirugías. El objetivo central, según el gerente médico Alexander Sánchez, es reducir de forma sostenida el rezago acumulado en esas tres líneas principales.
El bot que reemplaza semanas de gestión manual
La herramienta más novedosa del plan es un sistema de inteligencia artificial diseñado para depurar las listas de espera con una velocidad que el proceso manual no puede igualar. El coordinador de la Unidad Técnica de Listas de Espera, Enué Arrieta, explicó que el bot fue entrenado con patrones históricos de depuración y contempla 15 categorías oficiales de resolución, como «No desea operarse», «Ya no necesita el procedimiento», «Operado en otro centro», «No se localiza», «Contraindicación médica» y «Fallecido». Gracias a la automatización, se podrá reducir de semanas a horas el tiempo requerido para identificar casos candidatos a depuración.
Las nuevas estrategias de localización combinan llamadas, SMS y notificaciones, documentando cada depuración con fecha y justificación en el sistema. La herramienta opera bajo los parámetros de la Ley de Protección de Datos Personales y mantiene validación humana en cada registro.
Las especialidades más rezagadas
El plan prioriza intervenir de manera focalizada las especialidades de mayor demanda: cirugía general, ortopedia, urología y oftalmología en el campo quirúrgico; urología, ortopedia y oftalmología en consulta externa; y ultrasonidos, mamografías, gastroscopias, colonoscopias y ecocardiogramas en procedimientos diagnósticos.
El contexto: un problema que no ha cedido
Entre 2023 y el primer trimestre de 2026, la CCSS resolvió 367.403 pacientes provenientes de las listas de espera. Sin embargo, la demanda sigue creciendo al mismo ritmo: la institución pasó de 5 millones de intervenciones en 2022 a más de 6 millones en 2025.
La Junta Directiva también aprobó una extensión reglamentaria de seis meses para mantener activos los proyectos de jornadas de producción, mecanismo que permite realizar procedimientos y cirugías en horario extraordinario, mientras la institución transita hacia el nuevo modelo de pago por resultados. Sin esa prórroga, las cirugías y procedimientos programados habrían quedado en el aire durante el período de transición.


