El Instituto Meteorológico Nacional (IMN) emitió una advertencia meteorológica por el ingreso de la onda tropical número 23, la cual atravesará Costa Rica durante la madrugada y la mañana de este miércoles, provocando un aumento de las lluvias y fuertes vientos en varias regiones del país.
De acuerdo con el informe del IMN, el sistema reforzará la nubosidad y las precipitaciones principalmente en el Caribe Norte y la Zona Norte, aunque sus efectos también podrían extenderse hacia las montañas del Valle Central, el Pacífico Norte y otros sectores cercanos.
Lluvias y vientos serán los principales efectos
El pronóstico señala que durante periodos de 12 horas se esperan acumulados de lluvia de entre 10 y 30 milímetros, con máximos localizados que podrían alcanzar entre 40 y 60 milímetros.
Además, la combinación de la onda tropical con los vientos alisios acelerados favorecerá condiciones ventosas en distintos puntos del país.
El IMN prevé:
- Vientos sostenidos entre 15 y 30 km/h.
- Ráfagas de entre 30 y 60 km/h.
- Máximos de 70 a 95 km/h, especialmente en las montañas y el norte de Guanacaste.
Zonas con mayor afectación
Las regiones donde se esperan los mayores efectos son:
- Caribe Norte.
- Zona Norte.
- Montañas del Valle Central.
- Montañas del Pacífico Norte.
- Norte de Guanacaste.
Riesgo de inundaciones y aumento de caudales
El IMN advirtió que existe especial preocupación en las cuencas del río Sarapiquí y el Caribe Norte, donde los suelos presentan niveles de saturación superiores al 80%.
Estas condiciones incrementan el riesgo de:
- Crecidas repentinas en quebradas y ríos pequeños.
- Inundaciones urbanas por saturación de los sistemas de alcantarillado.
- Incidentes en zonas vulnerables por la acumulación de agua.
La institución indicó que la influencia de la onda tropical disminuirá conforme el sistema avance hacia el océano Pacífico entre el final de la mañana y las primeras horas de la tarde.
Recomendaciones del IMN
Ante el paso de la onda tropical #23, el Instituto Meteorológico Nacional recomienda:
- Asegurar techos, rótulos, cableado y objetos que puedan desprenderse por las ráfagas de viento.
- Evitar permanecer cerca de ríos, quebradas y sectores propensos a inundaciones.
- Extremar las precauciones en zonas montañosas, parques nacionales y volcanes.
- Mantener vigilancia durante la navegación marítima y aérea debido al incremento del oleaje y la turbulencia.
- Evitar realizar quemas, ya que los fuertes vientos podrían favorecer su propagación.
- Mantenerse informado únicamente a través de los canales oficiales del IMN y de los organismos de emergencia.


