ICE: no hay riesgo de racionamiento y la planta térmica de Moín no contradice el perfil renovable
San José — El Instituto Costarricense de Electricidad salió a desmentir dos preocupaciones que circulan en el debate público sobre la energía costarricense: que existe riesgo de racionamiento eléctrico y que la incorporación de la Planta Térmica Moín IV contradice el compromiso del país con las energías limpias.
«El Instituto reitera a la población que no existe un riesgo inmediato de racionamiento del servicio eléctrico en ninguna región del país ni para ningún sector de consumo», afirmó la institución en comunicado oficial.
Los mantenimientos que no van a afectar el servicio
El ICE confirmó que entre 2025 y 2028 ejecutará mantenimientos mayores en las plantas hidroeléctricas Cachí, Ventanas-Garita, Peñas Blancas, Reventazón y el Complejo Arenal. Sin embargo, aclaró que esos trabajos se realizarán de forma «escalonada, estratégica y no simultánea», de modo que en ningún momento todas las plantas estén fuera de servicio al mismo tiempo.
Los 154 megavatios solares que llegan
Desde 2024, el ICE construye tres proyectos solares propios: San Antonio, Colorado y Las Delicias, que sumarán 154 megavatios al sistema. Además, entre 2026 y 2028 se prevé la integración de nueva generación eólica y solar privada.
La térmica: respaldo, no retroceso
La defensa más contundente del comunicado apunta a la Planta Térmica Moín IV. El ICE calificó de «absolutamente falso y fuera de todo rigor técnico» la afirmación de que esa infraestructura va en contra del perfil renovable del país.
La explicación: las plantas solares y eólicas son variables —no generan cuando no hay sol o viento— y necesitan un respaldo rápido que entre en segundos cuando la generación renovable cae. La térmica cumple ese rol. «Esta infraestructura responde a la expansión programada que permite dotar a las nuevas plantas variables del respaldo efectivo, inmediato y al mejor costo posible», precisó el ICE.


