martes, 23 junio 2026
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Trump suspende nuevos ataques contra Venezuela tras liberación de prisioneros políticos

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la suspensión de una segunda oleada de ataques militares contra Venezuela, luego de que las autoridades provisionales del país iniciaran la liberación de prisioneros políticos, un gesto que calificó como un avance significativo hacia la desescalada del conflicto.

La decisión fue comunicada el 9 de enero a través de un mensaje público, en el que Trump afirmó que las excarcelaciones representan una señal clara de que Caracas “busca la paz”, tras la captura y extradición del exmandatario Nicolás Maduro a Estados Unidos para enfrentar cargos relacionados con narcotráfico y crimen organizado.

“Debido a esta cooperación, he cancelado la segunda oleada de ataques prevista, que ahora parece innecesaria”, afirmó el mandatario, aunque aclaró que los activos navales estadounidenses permanecerán desplegados en la región por razones de seguridad.

Cooperación a cambio de freno militar

Trump explicó que la decisión de suspender nuevas acciones militares está directamente vinculada a la cooperación de las autoridades venezolanas, tanto en la liberación de detenidos políticos como en los planes para reconstruir la infraestructura energética del país.

En ese contexto, aseguró que las principales compañías petroleras invertirán al menos 100.000 millones de dólares en el sector energético venezolano, con el objetivo de reactivar la producción de petróleo y gas tras años de colapso.

El mandatario adelantó que altos ejecutivos de grandes petroleras se reunirán en la Casa Blanca para coordinar los próximos pasos del plan, que busca aprovechar las vastas reservas de crudo del país sudamericano.

Reactivación petrolera y plazos ambiciosos

Trump señaló que las principales empresas energéticas estadounidenses están dispuestas a ingresar a Venezuela para reconstruir por completo su infraestructura petrolera, deteriorada por décadas de mala gestión, falta de inversión, corrupción y sanciones internacionales.

Venezuela, miembro fundador de la OPEP y país con las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, vio caer su producción de más de 3 millones de barriles diarios a principios de los años 2000 a menos de un millón en los últimos años.

El presidente estadounidense afirmó que la producción podría restablecerse en un plazo de 18 meses, aunque reconoció que el costo será elevado. “Habrá que gastar una enorme cantidad de dinero, pero las petroleras están dispuestas a hacerlo, y luego recuperarán esa inversión a través de los ingresos”, sostuvo.

Advertencias previas y cambio de tono

La suspensión de la ofensiva se produjo días después de una operación militar ejecutada en la madrugada del 3 de enero, que incluyó ataques aéreos sobre Caracas y culminó con la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes fueron trasladados a Estados Unidos.

Tras esa operación, Trump había advertido que un segundo ataque seguía sobre la mesa si las nuevas autoridades venezolanas no cooperaban. Incluso lanzó advertencias directas contra la líder interina Delcy Rodríguez, a quien responsabilizó de cualquier resistencia futura.

Sin embargo, Rodríguez expresó públicamente la disposición de su gobierno a cooperar con Washington y llamó al diálogo, asegurando que Venezuela apuesta por la paz y no por una escalada bélica.

Liberaciones como gesto político

Como parte de esa señal de acercamiento, el presidente de la Asamblea Nacional venezolana, Jorge Rodríguez, anunció la liberación de “un número significativo” de detenidos venezolanos y extranjeros por razones políticas.

Entre los excarcelados figuran dirigentes opositores como Enrique Márquez y Biagio Pilieri, además de cinco ciudadanos españoles cuya liberación fue confirmada por su gobierno.

No obstante, organizaciones de derechos humanos advierten que el alcance real de las liberaciones sigue siendo limitado. Según los últimos balances disponibles, cientos de personas continúan detenidas por motivos políticos, incluidos decenas de ciudadanos extranjeros.

Pese a ello, desde Washington el mensaje es claro: la liberación de presos y la cooperación energética han abierto una pausa en la confrontación militar, aunque la presión política y estratégica sobre Venezuela se mantiene activa.

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