martes, 28 julio 2026
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Nicaragua frena hasta septiembre reforma que cerraría paso a opositores

El cambio no fue retirado: el Gobierno abrió consultas antes de llevarlo al plenario, mientras aumenta la presión desde otros países.

Nicaragua frena hasta septiembre reforma que cerraría paso a opositores

El polémico cambio electoral que prepara Nicaragua no llegará al plenario tan rápido como estaba previsto. La votación fue trasladada de inicios de agosto a los primeros días de septiembre, pero la iniciativa sigue adelante.

El aplazamiento abre unas semanas adicionales de consulta en un momento en que la propuesta ya provoca cuestionamientos fuera del país. El objetivo anunciado por el Gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo es impedir la participación electoral de agrupaciones y personas a las que el oficialismo califique bajo términos como “vendepatrias” o vinculadas con intentos de desestabilización.

La copresidenta Rosario Murillo confirmó que, una vez concluida esa etapa, una comisión especial preparará el dictamen que será remitido al plenario de la Asamblea Nacional para intentar aprobar la modificación en septiembre.

Reforma electoral de Nicaragua no desaparece con el aplazamiento

El cambio de calendario no supone que Ortega y Murillo hayan desistido.

Más bien, el Gobierno abrió una fase de conversaciones que abarcará instituciones y sectores como el cuerpo diplomático, Corte Suprema, Ejército, Policía, representantes empresariales, entidades bancarias, iglesias y pueblos indígenas.

La discusión ocurre pocos días después de que Ortega endureciera públicamente su discurso sobre el futuro electoral del país.

Durante los actos del 19 de julio, el mandatario lanzó una señal sobre la continuidad de elecciones competitivas. Infobae reportó posteriormente que esas declaraciones fueron interpretadas por analistas como un nuevo paso en la reducción de la competencia política.

Elecciones ya habían cambiado de fecha

El calendario electoral nicaragüense había sufrido otra modificación antes de esta nueva propuesta.

Una reforma constitucional aprobada previamente amplió de cinco a seis años el mandato presidencial y convirtió formalmente a Rosario Murillo en copresidenta. Ese cambio trasladó las próximas elecciones generales hasta noviembre de 2027.

La nueva modificación tendría un efecto diferente: ya no se concentra en cuánto dura el período presidencial, sino en quién podría competir cuando llegue la próxima convocatoria a las urnas.

Ese elemento explica buena parte de las críticas internacionales.

Estados Unidos y Unión Europea elevan presión

Estados Unidos cuestionó el rumbo anunciado por Managua, mientras la Unión Europea pidió que cualquier proceso electoral respete estándares internacionales. El Gobierno nicaragüense respondió acusando a sus críticos externos de interferir en asuntos internos.

La tensión ocurre después de años de deterioro en las relaciones entre Managua y varios gobiernos occidentales, especialmente desde la crisis política y las protestas de 2018.

Por ahora, el cambio de fecha concede al Gobierno unas semanas adicionales antes de llevar la reforma al pleno legislativo. El punto decisivo llegará en los primeros días de septiembre, cuando la comisión especial deberá presentar el resultado de las consultas y el texto quede nuevamente encaminado hacia una votación.

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