lunes, 22 junio 2026
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Más antigua que Machu Picchu: descubren una ciudad enterrada que fue clave para el comercio en América Latina

Un hallazgo arqueológico en América Latina está obligando a replantear lo que se creía sobre los orígenes de la vida urbana en el continente. En el norte central de Perú, un equipo de investigadores confirmó la existencia de una ciudad completa enterrada bajo tierra, con una antigüedad estimada de más de 3.500 años.

El sitio, conocido como Peñico, permaneció oculto durante milenios en una zona árida y poco intervenida, hasta que recientes excavaciones sacaron a la luz una compleja red de edificaciones, espacios ceremoniales y estructuras públicas que evidencian un alto nivel de organización social.

Un centro urbano clave en la América antigua

Peñico no fue un asentamiento aislado ni improvisado. Los arqueólogos sostienen que se trató de un punto estratégico para el intercambio comercial, ubicado en una ruta natural que conectaba la costa del Pacífico, la sierra andina y la selva amazónica.

Esta localización permitió a sus habitantes interactuar con comunidades de distintos ecosistemas, intercambiar productos y consolidar una red económica mucho más sofisticada de lo que se pensaba para esa época.

La investigación está liderada por la reconocida arqueóloga peruana Ruth Shady, figura clave en el estudio de la civilización de Caral, considerada la más antigua de América. Según la especialista, Peñico aporta pistas fundamentales para entender qué ocurrió con esas primeras sociedades tras los cambios climáticos que afectaron la región.

Arquitectura monumental y vida ceremonial

Tras ocho años de trabajos de campo, los investigadores identificaron al menos 18 estructuras, entre ellas plataformas monumentales, complejos residenciales y templos utilizados para rituales colectivos.

Uno de los espacios más llamativos es un gran edificio público identificado como B2, donde se hallaron relieves de pututus, instrumentos elaborados con caracoles marinos que se usaban para ceremonias y convocatorias comunitarias. Este tipo de hallazgos refuerza la idea de una sociedad con prácticas religiosas organizadas y una fuerte vida comunitaria.

Además, se recuperaron esculturas de arcilla con figuras humanas y animales, collares hechos con cuentas y conchas marinas, y otros objetos de carácter simbólico, lo que confirma la importancia ceremonial del lugar.

Más antigua que los grandes íconos turísticos

Los estudios preliminares indican que Peñico fue fundada entre los años 1.800 y 1.500 antes de Cristo, lo que la sitúa cronológicamente al mismo nivel que las primeras civilizaciones de Oriente Próximo y Asia, y muy por delante de sitios emblemáticos como Machu Picchu.

Ubicada a unos 200 kilómetros al norte de Lima y a aproximadamente 600 metros sobre el nivel del mar, la ciudad demuestra que el desarrollo urbano en América no fue un fenómeno tardío ni aislado, sino parte de un proceso complejo y temprano.

Un hallazgo que reescribe la historia regional

Para los especialistas, Peñico representa una pieza clave para comprender la continuidad cultural tras el declive de Caral y confirma que las sociedades antiguas del continente americano alcanzaron niveles de planificación urbana, comercio y organización social comparables a otras grandes civilizaciones del mundo.

Este descubrimiento no solo amplía el mapa arqueológico de América Latina, sino que también refuerza la idea de que aún quedan capítulos enteros de la historia enterrados bajo tierra, esperando ser contados.

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