lunes, 22 junio 2026
- Publicidad -

La vitamina que muchos adultos mayores consumen a diario y que en exceso puede dañar el corazón

En medio del auge por los suplementos vitamínicos, una advertencia médica vuelve a poner el foco en un hábito cada vez más común: consumir vitaminas “por si acaso”. Especialistas en salud alertan que, lejos de ser inofensivo, el exceso de una vitamina ampliamente recomendada puede provocar efectos adversos graves, especialmente en personas adultas mayores.

Se trata de la vitamina D, un nutriente clave para la salud ósea y el metabolismo del calcio, pero que en dosis elevadas puede alterar el equilibrio del organismo. Así lo explicó el doctor Sooj, médico del sistema público de salud del Reino Unido (NHS), quien señaló que el consumo desmedido de suplementos puede generar hipercalcemia, una acumulación peligrosa de calcio en la sangre.

Este desequilibrio no solo afecta los huesos. Cuando los niveles de calcio se elevan de forma sostenida, pueden aparecer alteraciones del ritmo cardíaco, daño renal e incluso debilitamiento óseo, una paradoja para quienes consumen vitamina D con la intención de “protegerse”.

De acuerdo con la Academia Nacional de Medicina de Estados Unidos, la dosis diaria recomendada es de 600 UI para personas hasta los 70 años y 800 UI para mayores de 71. Superar las 4.000 UI diarias se considera una megadosis y aumenta significativamente el riesgo de efectos secundarios.

La preocupación no es nueva. Durante años se creyó que niveles elevados de vitamina D podían reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, investigaciones más recientes, incluidos metaanálisis liderados por expertos de la Universidad de Harvard, no encontraron beneficios claros en la prevención de infartos o accidentes cerebrovasculares mediante suplementos.

“La idea de que más vitamina D equivale a mejor salud cardíaca no está respaldada por la evidencia científica”, explicó la doctora JoAnn E. Manson, especialista en medicina preventiva. Por el contrario, advirtió que el exceso puede generar más daño que beneficio.

En Costa Rica, donde el acceso a suplementos es amplio y la automedicación sigue siendo frecuente, los especialistas insisten en que no todas las personas necesitan vitamina D extra. En muchos casos, una dieta balanceada y una exposición moderada al sol —unos 15 minutos diarios— son suficientes para cubrir los requerimientos del cuerpo.

Alimentos como pescados grasos, huevos y productos lácteos ya aportan este nutriente de forma natural. Por eso, los médicos recomiendan que cualquier suplementación sea indicada y supervisada por un profesional de la salud, especialmente en adultos mayores o personas con enfermedades crónicas.

La advertencia es clara: las vitaminas no son inocuas. Usarlas sin control médico puede convertir una medida preventiva en un riesgo silencioso para el corazón y otros órganos vitales.

Articulos de su interés
- Publicidad -

Lo Más Leido

- Publicidad -

Lo Más Reciente