Un crimen que estremeció a Brasil ocurrió en Itaperuna, al noroeste de Río de Janeiro, donde un adolescente de 14 años fue detenido tras confesar que asesinó a sus padres y a su hermano pequeño de tres años.
La secuencia del ataque
Según las autoridades, el menor esperó a que sus padres —de 45 y 37 años— se quedaran dormidos. Luego tomó un arma de fuego que pertenecía a su padre y disparó en la cabeza a ambos, para después atacar a su hermanito en el cuello.
Posteriormente, escondió los cuerpos en el estanque de agua de la casa, intentando ocultar el crimen.
Una relación virtual como posible detonante
Los investigadores manejan la hipótesis de que el ataque se produjo después de que los padres le prohibieran viajar a Mato Grosso para encontrarse con una adolescente de 15 años con la que mantenía una relación virtual. Ambos se habían conocido a través de un videojuego en línea.
El joven llevaba consigo los celulares de las víctimas y ya había comenzado a buscar empleo en Água Boa, la ciudad donde vive su supuesta novia.
Frialdad en la confesión
El muchacho fue detenido cuatro días después del hecho. Durante el interrogatorio, los policías se sorprendieron por la falta de remordimiento: afirmó que “lo volvería a hacer”.
En su historial de búsquedas en internet también encontraron consultas sobre cómo cobrar seguros de desempleo de personas fallecidas. La policía sospecha que el adolescente pretendía apropiarse de los 33.000 reales (aprox. $6.000) que su padre tenía en un fondo laboral.
Mentiras y descubrimiento
Cuando familiares comenzaron a preguntar por el matrimonio, el joven inventó que su hermano se había tragado un vidrio y que los padres lo habían llevado de urgencia al hospital. La versión levantó sospechas y, ante la presión, terminó confesando el crimen a un tío, quien dio aviso a la policía.
Medidas judiciales y pericias
La justicia brasileña ordenó la internación provisoria del menor por 45 días, bajo cargos de triple homicidio y ocultación de cadáver. Por su edad, el caso se mantiene bajo secreto de sumario.
Se solicitaron peritajes a los celulares del joven y de su novia virtual para descartar la participación de cómplices.
Un entorno familiar bajo análisis
El padre del adolescente le había enseñado a manejar armas de fuego y a practicar artes marciales, lo que ahora forma parte de la investigación. Los expertos no descartan que existan trastornos emocionales o un contexto de abandono afectivo detrás de la masacre.


