Bernie Moreno afirmó que Washington podría cuestionar los resultados de las elecciones colombianas si detecta irregularidades vinculadas a la intimidación de votantes.
A pocos días de la primera vuelta presidencial en Colombia, programada para el 31 de mayo, el senador estadounidense de origen colombiano Bernie Moreno lanzó una advertencia que ha generado repercusión en los ámbitos políticos de ambos países. El legislador republicano señaló que Estados Unidos podría no reconocer el resultado de los comicios si se presentan situaciones que comprometan la libertad del voto, especialmente en regiones donde operan grupos armados ilegales.
Moreno realizó las declaraciones durante un foro organizado por el Atlantic Council en Washington, centrado en el proceso electoral colombiano. Allí confirmó que viajará al país sudamericano como observador internacional y explicó que seguirá de cerca las condiciones en las que se desarrollará la jornada electoral.
Según el senador, la principal preocupación no se limita al conteo de votos, sino a garantizar que los ciudadanos puedan ejercer su derecho al sufragio sin presiones, amenazas o actos de coerción. En ese sentido, adelantó que planteará a las autoridades colombianas la necesidad de evaluar cómo deben tratarse los votos emitidos en zonas donde se compruebe la existencia de intimidación por parte de grupos armados.
El legislador también expresó inquietud por la seguridad de candidatos y dirigentes políticos durante la campaña, por lo que sugirió que Estados Unidos podría colaborar con mecanismos de apoyo y protección, especialmente de cara a una eventual segunda vuelta presidencial.
Durante su intervención, Moreno calificó la elección como una de las más decisivas para el futuro de Colombia y sostuvo que el resultado tendrá consecuencias no solo para el país, sino para la estabilidad regional. Incluso advirtió que un eventual cambio de rumbo político podría afectar la lucha contra el narcotráfico y modificar el papel de Colombia como aliado estratégico de Washington.
Asimismo, dejó entrever que la relación bilateral y la posibilidad de ampliar la cooperación estadounidense dependerán en gran medida de quién resulte electo como próximo presidente. El senador cuestionó además la estrategia de seguridad impulsada por el gobierno de Gustavo Petro, al considerar que las organizaciones criminales vinculadas al narcotráfico no pueden ser tratadas como actores políticos.
Las declaraciones se producen en un contexto de creciente preocupación por la violencia electoral en Colombia, donde distintas organizaciones y sectores políticos han alertado sobre amenazas, restricciones de movilidad y riesgos para la participación ciudadana en algunas regiones del país.


