Un tribunal de apelación concluyó que ambas compañías tuvieron responsabilidad en la tragedia del vuelo AF447 y les impuso la multa máxima prevista por la ley.
Diecisiete años después de uno de los peores desastres de la aviación francesa, la justicia de Francia declaró culpables a Air France y Airbus por homicidio involuntario en relación con el accidente del vuelo AF447, que se estrelló en el océano Atlántico el 1 de junio de 2009 y causó la muerte de sus 228 ocupantes.
La decisión fue emitida por el Tribunal de Apelación de París y revoca la sentencia de primera instancia de 2023, cuando ambas empresas habían sido absueltas. Según los magistrados, la tragedia pudo haberse evitado si las advertencias sobre problemas técnicos hubieran sido atendidas con mayor rapidez y eficacia.
En su fallo, la corte señaló que tanto la aerolínea como el fabricante aeronáutico fueron los “únicos responsables” del accidente y les impuso una multa de 225.000 euros a cada una, la sanción máxima contemplada para este tipo de delitos. Ambas compañías anunciaron que recurrirán la condena ante la justicia superior francesa.
El vuelo AF447 cubría la ruta entre Río de Janeiro y París cuando desapareció de los radares durante la noche mientras atravesaba una zona de fuertes tormentas sobre el Atlántico. A bordo viajaban personas de 33 nacionalidades, incluidos ciudadanos franceses, brasileños, españoles y argentinos.
La investigación determinó que el accidente se produjo después de que se congelaran las sondas Pitot, dispositivos encargados de medir la velocidad de la aeronave. La falla provocó información errónea en los sistemas de vuelo y derivó en una situación crítica que la tripulación no logró controlar.
Los jueces consideraron que Airbus minimizó durante años la gravedad de los problemas detectados en estos sensores y no comunicó con suficiente urgencia los riesgos a las aerolíneas que operaban ese modelo de avión. Asimismo, concluyeron que Air France no proporcionó a sus pilotos una capacitación adecuada para enfrentar una emergencia relacionada con el congelamiento de las sondas.
La sentencia generó reacciones encontradas entre los familiares de las víctimas. Algunas asociaciones celebraron el reconocimiento judicial de responsabilidades y consideraron que la decisión ayuda a cerrar un largo proceso de búsqueda de justicia. Otras, en cambio, lamentaron que ningún directivo de las empresas haya sido condenado personalmente por los hechos.
El caso AF447 sigue siendo uno de los accidentes aéreos más estudiados de la historia reciente y marcó cambios importantes en los protocolos de entrenamiento de pilotos y en los sistemas de seguridad de la aviación comercial internacional.


