Un equipo del Instituto de Investigación del Hospital del Mar en Barcelona descubrió que la proteína TIM3 juega un papel determinante en la progresión del cáncer de mama, al favorecer la metástasis y reducir drásticamente la supervivencia de las pacientes.
El hallazgo, publicado en la revista Cancer Cell, abre la puerta a terapias que podrían bloquear esta proteína y mejorar el pronóstico de miles de mujeres en el mundo.
Un marcador de mal pronóstico
Los investigadores analizaron muestras de 257 pacientes con distintos subtipos de cáncer de mama y encontraron que el 18% de los tumores producían TIM3.
En estos casos, el riesgo de metástasis era mucho mayor y la supervivencia a cinco años caía hasta un 20%, frente al 90% de quienes no presentaban esta proteína en sus tumores.
Toni Celià-Terrassa, líder del estudio, explicó que la producción de TIM3 implica “alto riesgo de progresión del cáncer y un mal pronóstico”. En ese sentido, subrayó que terapias dirigidas a inhibir TIM3 “pueden ser muy beneficiosas para estas pacientes”.
Cómo actúa TIM3
La proteína se concentra en las llamadas micrometástasis, pequeños grupos de células tumorales que logran escapar del tumor original e instalarse en otros órganos.
En condiciones normales, la mayoría de esas células mueren o son eliminadas por el sistema inmunológico. Pero TIM3 bloquea la acción defensiva del cuerpo, lo que permite que las células tumorales sobrevivan y adquieran características de células madre, aumentando su capacidad de propagación.
El estudio comprobó la presencia de TIM3 no solo en metástasis hepáticas —las más frecuentes en este tipo de cáncer—, sino también en lesiones en pulmones y cerebro, lo que sugiere que un tratamiento contra esta proteína podría tener un alcance amplio.
Ensayos en camino
Actualmente existen fármacos capaces de inhibir TIM3, que ya han sido probados en humanos, aunque no con fines preventivos, sino en pacientes con cáncer avanzado.
Con los nuevos hallazgos, los investigadores defienden iniciar ensayos clínicos enfocados en prevenir la metástasis en pacientes con tumores que expresan TIM3.
De confirmarse su eficacia, la estrategia podría significar un avance clave para detener la progresión del cáncer de mama, una de las principales causas de muerte por cáncer en mujeres a nivel global.


