Lo que debía ser un trayecto rutinario entre Aspen y Houston terminó en escenas de terror para decenas de pasajeros. El pasado 28 de agosto, un avión Embraer E175 operado por SkyWest como United Express se vio forzado a aterrizar de emergencia en Austin, Texas, tras una turbulencia que provocó un descenso brusco de más de 1.200 metros en menos de un minuto.
Heridos y pánico en cabina
El vuelo 5971 reportó al menos dos pasajeros hospitalizados con lesiones graves y varios más evaluados por paramédicos. Testigos relataron momentos de auténtico caos: máscaras de oxígeno colgando, líquidos pegados al techo y viajeros golpeados por la fuerza del impacto. Una pasajera afirmó que un hombre “voló y golpeó el techo varias veces”, mientras otra persona resultó herida al encontrarse en el baño durante el episodio.
La torre de control de Austin recibió una llamada de emergencia del capitán, quien alertó de personas sangrando y solicitó camillas en pista. Los equipos de respuesta rápida del Condado Austin-Travis atendieron a los 39 pasajeros y cuatro tripulantes en cuanto la aeronave tocó tierra.
Qué ocurrió en el aire
Según datos de FlightAware y la Administración Federal de Aviación (FAA), el avión experimentó un problema de presurización combinado con turbulencia severa, lo que obligó a los pilotos a desviarse hacia Austin. La maniobra evitó un escenario peor, pero evidenció lo vulnerable que puede ser un vuelo comercial cuando se enfrenta a fenómenos atmosféricos extremos.
Turbulencias cada vez más comunes
Aunque no es la primera vez que un vuelo comercial se ve sacudido por turbulencias, este caso resalta una tendencia preocupante: el incremento de estos eventos a nivel mundial. Un informe de la Unión Geofísica Americana (2023) determinó que la llamada turbulencia en aire despejado —la más peligrosa por ser invisible al radar— ha aumentado un 55% en los últimos 40 años.
Los científicos atribuyen esta alza al cambio climático, ya que el calentamiento global intensifica la inestabilidad en las corrientes en chorro, principales responsables de los sacudones en vuelos de altura.
Reacción de la aerolínea
SkyWest Airlines aseguró en un comunicado que su prioridad es la seguridad y bienestar de los pasajeros y tripulantes, y que trabaja en conjunto con United Airlines para apoyar a los afectados.
Un llamado de atención
Para especialistas en aviación, casos como este subrayan la importancia de mantener cinturones abrochados incluso cuando la señal está apagada, así como la necesidad de que la industria refuerce la preparación frente a un entorno atmosférico cada vez más volátil.
Lo sucedido en Texas no solo refleja la fragilidad de un vuelo frente a fenómenos naturales, sino también cómo el cambio climático empieza a sentirse en los cielos que surcan millones de personas cada día.


