lunes, 22 junio 2026
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El Sol desata una tormenta como no se veía en más de 20 años: qué efectos puede tener en la Tierra

Una intensa tormenta solar de magnitud excepcional impactó la Tierra en las últimas horas y mantiene en alerta a la comunidad científica internacional. Según especialistas en clima espacial, se trata del evento más potente registrado desde 2003, año en que una serie de tormentas solares provocó apagones y daños en infraestructura eléctrica en varias regiones del mundo.

El fenómeno comenzó la noche del lunes 19 de enero de 2026 y, lejos de debilitarse, mostró un nuevo repunte en su intensidad. De acuerdo con el Centro de Predicción del Clima Espacial de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), la tormenta alcanzó el nivel G4 en una escala que va de G1 a G5, quedando a un paso del máximo posible.

Qué efectos puede provocar una tormenta de este nivel

Eventos de esta magnitud pueden generar alteraciones en redes eléctricas, afectar el funcionamiento y la orientación de satélites, e interrumpir comunicaciones por radio y sistemas de navegación por GPS. Hasta el momento, no se han reportado daños graves, aunque las autoridades mantienen una vigilancia constante.

Uno de los efectos más visibles y llamativos fue la aparición de auroras boreales en zonas poco habituales. Durante la noche del 19 al 20 de enero, el fenómeno pudo observarse en amplias regiones de Europa, favorecido por condiciones atmosféricas estables y la escasa interferencia de la luz lunar.

Qué provocó la tormenta solar

Según explicó Mauro Messerotti, profesor de Meteorología Espacial de la Universidad de Trieste, la tormenta se originó tras la llegada a la Tierra de una eyección de masa coronal extremadamente rápida, asociada a una potente llamarada solar de clase X1.9, registrada el 18 de enero.

Las eyecciones de masa coronal son enormes expulsiones de plasma desde el Sol. En este caso, la nube de partículas viajó a velocidades estimadas entre 1.000 y 1.400 kilómetros por segundo, muy por encima del promedio habitual, y alcanzó nuestro planeta en apenas 25 horas.

También se activó una tormenta de radiación solar

A este evento se sumó una tormenta de radiación solar, que continúa activa. Este tipo de fenómeno ocurre cuando una llamarada acelera partículas altamente energéticas —principalmente protones— que pueden desplazarse a decenas de miles de kilómetros por segundo.

Estas partículas llegan a la Tierra mucho antes que la eyección de masa coronal, incluso en menos de 30 minutos, y pueden mantenerse durante varios días. En esta ocasión, la tormenta de radiación alcanzó el nivel S4, el penúltimo de una escala que va de S1 a S5.

¿Es peligrosa para las personas?

Los expertos aclararon que este tipo de tormentas no representa un peligro para la población en la superficie terrestre, gracias a la protección que ofrecen el campo magnético y la atmósfera. Sin embargo, sí puede implicar riesgos para astronautas, especialmente durante caminatas espaciales, y generar complicaciones en satélites, misiones espaciales y vuelos que cruzan regiones polares.

En zonas cercanas al Ártico, las comunicaciones por radio de alta frecuencia pueden verse seriamente afectadas, incluso durante varios días consecutivos.

Un evento comparable al de 2003

Especialistas coinciden en que la intensidad de la tormenta actual no se observaba desde octubre de 2003, cuando la llamada “tormenta de Halloween” provocó apagones masivos en Suecia y daños en infraestructura eléctrica en Sudáfrica.

Aunque el escenario actual está bajo control, los científicos advierten que el episodio confirma un período de alta actividad solar, lo que podría derivar en nuevos eventos similares en los próximos meses.

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