El Salvador se consolidó en 2025 como el país de Centroamérica que más recursos públicos destina a subsidios, de acuerdo con los datos más recientes del Informe Regional de Estadísticas de Finanzas Públicas. En un contexto regional marcado por presiones inflacionarias y ajustes fiscales, el caso salvadoreño destaca tanto por el monto asignado como por el peso que tiene dentro del total centroamericano.
Durante el primer semestre del año, el Gobierno salvadoreño destinó 128,3 millones de dólares a distintos programas de subsidios, una cifra que representa más del 32 % del gasto total registrado en la región. En términos prácticos, esto significa que casi uno de cada tres dólares usados para subsidios en Centroamérica provino de las finanzas públicas de El Salvador.
El informe, elaborado por la Secretaría Ejecutiva del Consejo Monetario Centroamericano junto con instancias regionales de Hacienda y el apoyo técnico del Fondo Monetario Internacional, recopila información fiscal de los países del istmo y República Dominicana. Entre los indicadores analizados se incluyen ingresos, gasto público, deuda y transferencias como los subsidios, aunque en este apartado no figura Costa Rica, ya que no reporta este rubro de forma específica.
El aumento del gasto salvadoreño es significativo. En comparación con el mismo período de 2024, los recursos destinados a subsidios crecieron en 32,7 millones de dólares, lo que equivale a un incremento del 34,2 %. Este crecimiento responde a una política sostenida de apoyo al consumo de bienes y servicios básicos, en un esfuerzo por contener el impacto del costo de la vida sobre los hogares.
Actualmente, El Salvador mantiene subsidios al gas licuado de petróleo, el agua potable, la electricidad y el transporte público. No obstante, diversos análisis han puesto en tela de juicio la efectividad de algunos de estos programas. Un estudio de la Fundación para el Desarrollo de Centroamérica señala que, en el caso del gas, la ayuda no siempre llega de forma directa a los sectores de menores ingresos, lo que reduce su eficiencia como herramienta de política social.
En el panorama regional, Honduras aparece como el segundo país con mayor gasto en subsidios, al registrar 113,66 millones de dólares en el primer semestre de 2025. Este monto implica un aumento cercano al 59 % respecto al año anterior. Según el informe, estas transferencias, junto con otras medidas fiscales y monetarias, han servido para moderar el alza de precios en la economía hondureña.
Panamá, en contraste, fue el único país que redujo su gasto en este rubro. Entre enero y junio utilizó 87,74 millones de dólares, una disminución de más del 40 % en relación con el mismo período de 2024. Guatemala también incrementó sus subsidios, al pasar a 59,14 millones de dólares, mientras que Nicaragua cerró la lista con 9,73 millones, aunque con un aumento porcentual muy elevado debido a su baja base inicial.
Para la región, estas cifras reflejan estrategias distintas frente a un mismo desafío: proteger el poder adquisitivo de la población sin comprometer de forma excesiva la sostenibilidad de las finanzas públicas. En ese tablero, El Salvador destaca como el país que más ha apostado por los subsidios en 2025, con un peso que ya marca la pauta en Centroamérica.


