Estados Unidos ha duplicado a 50 millones de dólares la recompensa por información que lleve a la captura de Nicolás Maduro, a quien acusa de vínculos con el narcotráfico y colaboración con el Cártel de Sinaloa, el Tren de Aragua y el Cártel de los Soles.
La fiscal general Pam Bondi señaló que la DEA ha incautado 30 toneladas de cocaína vinculadas al mandatario venezolano y sus aliados, además de 700 millones de dólares en activos, incluyendo aviones y vehículos. Washington sostiene que estas redes criminales trafican drogas mezcladas con fentanilo hacia EE.UU., agravando la crisis de opioides.
Tanto la administración de Donald Trump como la de Joe Biden han reconocido al opositor Edmundo González Urrutia como presidente legítimo de Venezuela. Pese a no mantener relaciones diplomáticas, ambos gobiernos han negociado la liberación de ciudadanos estadounidenses detenidos en el país sudamericano.
Trump ya había impuesto sanciones y un embargo petrolero en 2019 en un intento fallido por forzar la salida de Maduro, mientras que la oposición venezolana disolvió en 2023 el gobierno interino de Juan Guaidó.


