La humanidad está a punto de escribir un nuevo capítulo en la exploración espacial. La misión Artemis II marca el regreso de astronautas a las cercanías de la Luna tras más de 50 años, con un viaje que no solo busca hacer historia, sino sentar las bases para futuras misiones con alunizaje.
Fecha clave y despegue histórico
El lanzamiento está programado para la madrugada del 2 de abril. En cuestión de minutos, la nave alcanzará velocidades cercanas a los 28.000 kilómetros por hora y, en apenas ocho minutos, ya estará fuera de la atmósfera terrestre.

A partir de ese momento, iniciará una travesía de diez días cargada de pruebas técnicas, maniobras precisas y momentos inéditos para la exploración humana.
Día 1: pruebas esenciales en órbita
Durante las primeras horas, la tripulación evaluará sistemas vitales como el suministro de agua, el manejo de aire y los mecanismos de eliminación de dióxido de carbono.
También realizarán pruebas de pilotaje manual de la cápsula Orion, mientras se adaptan a las condiciones del espacio, incluyendo rutinas de descanso organizadas en turnos.
Día 2: rumbo definitivo hacia la Luna
Uno de los momentos más importantes ocurre en este punto: la inyección traslunar, el impulso que coloca a la nave en trayectoria hacia la Luna.
Además, los astronautas iniciarán rutinas de ejercicio para mantener su condición física y establecerán las primeras comunicaciones en video con la Tierra.
Días 3 y 4: ajustes en el camino
En esta etapa, la nave ejecuta pequeñas correcciones de trayectoria mediante sus propulsores, asegurando un viaje preciso.
Aunque son días de menor actividad visible, son fundamentales para garantizar que la misión continúe sin desviaciones.
Día 5: entrada en la esfera lunar
La nave comienza a sentir la influencia gravitacional de la Luna, un momento clave que marca la proximidad al objetivo.
Aquí también se realizan pruebas con los trajes espaciales, verificando su funcionalidad en condiciones reales antes del punto más importante del viaje.
Día 6: el momento histórico
Este será el punto culminante de la misión. La nave alcanzará su mayor cercanía con la Luna, permitiendo a los astronautas observar el lado oculto del satélite, una vista que pocos humanos han tenido.
Durante este sobrevuelo, captarán imágenes, grabarán videos y enviarán datos en tiempo real.
Días 7 y 8: regreso y pruebas de emergencia
Tras completar el sobrevuelo, la nave inicia su retorno a la Tierra. En el camino, se ejecutan nuevas correcciones de trayectoria y se realizan simulaciones de emergencia, incluyendo posibles escenarios de radiación.
Día 9: preparación para el reingreso
En la recta final, los astronautas se preparan para el regreso, evaluando su estado físico y realizando ajustes finales en los sistemas de la nave.
Uno de los retos es la readaptación del cuerpo a la gravedad terrestre, lo que puede provocar mareos o desorientación.
Día 10: amerizaje y cierre de la misión
El viaje concluye con el reingreso a la atmósfera terrestre y el amerizaje en el océano Pacífico.
La cápsula reducirá su velocidad mediante paracaídas hasta aterrizar de forma controlada, en una operación coordinada por la NASA y la Marina de Estados Unidos.
Un paso decisivo hacia el futuro
Artemis II no incluye un alunizaje, pero representa una prueba crítica para las próximas misiones que sí buscarán llevar humanos nuevamente a la superficie lunar.
Los datos obtenidos permitirán avanzar hacia el objetivo de establecer una presencia sostenida en la Luna, abriendo la puerta a una nueva era en la exploración espacial.


