La relación diplomática entre Costa Rica y China atraviesa uno de sus momentos más delicados en años. La Embajada de la República Popular China en el país emitió un duro pronunciamiento en el que rechazó las afirmaciones hechas por autoridades costarricenses en materia de ciberseguridad y cuestionó las decisiones recientes relacionadas con el desarrollo de la red 5G.
El comunicado del gobierno chino señala que las declaraciones emitidas por funcionarios costarricenses carecen de sustento y constituyen lo que calificaron como “acusaciones sin fundamentos” y “calumnias”. Desde la representación diplomática manifestaron su inconformidad con la narrativa que, según su criterio, se está impulsando en torno al papel de China en temas tecnológicos y de seguridad digital.
En el centro del conflicto se encuentra la decisión de Costa Rica de excluir a empresas chinas del proceso de desarrollo de la infraestructura 5G en el país. Para Pekín, esta determinación representa una medida injustificada que afecta directamente a compañías tecnológicas del gigante asiático.
Durante el pronunciamiento, la embajada fue enfática al negar que China tenga algún interés en acceder a información costarricense. En ese sentido, insistieron en que hasta el momento no se ha presentado ninguna evidencia que respalde las preocupaciones de seguridad que se han planteado públicamente.
Además, el comunicado advierte que este tipo de acciones podrían contribuir a fortalecer la influencia de ciertos países sobre la región, en un contexto internacional marcado por la competencia tecnológica y geopolítica entre grandes potencias.
El mensaje diplomático también incluyó una crítica directa sobre la orientación de la política exterior costarricense. Según la postura china, las decisiones adoptadas por el gobierno de San José podrían responder a presiones externas más que a evaluaciones propias sobre los intereses nacionales.
Uno de los fragmentos más contundentes del pronunciamiento sostiene que sacrificar la relación entre China y Costa Rica para complacer a otras naciones no generará respeto ni beneficios para el país.
El gobierno chino, además, hizo un llamado a la población costarricense a mantenerse alerta ante lo que considera intentos de crear divisiones y percepciones negativas sobre China.
Mientras tanto, el Gobierno de Costa Rica ha mantenido su postura respecto al decreto que establece criterios de seguridad para la infraestructura crítica de telecomunicaciones. Las autoridades sostienen que las medidas adoptadas responden a estándares internacionales diseñados para proteger sistemas estratégicos del país.
Este nuevo episodio evidencia el choque de posiciones entre ambas naciones y coloca bajo presión una relación bilateral que durante años se caracterizó por la cooperación económica, comercial y tecnológica. La discusión sobre el desarrollo del 5G, así como los temas de seguridad digital, se han convertido ahora en el principal punto de fricción dentro del vínculo diplomático entre San José y Pekín.


