Un vuelo comercial entre España y el Reino Unido terminó envuelto en confusión, versiones cruzadas y un fuerte impacto emocional para quienes iban a bordo. Se trata del vuelo EZY8070 de la aerolínea EasyJet, que partía de Málaga con destino a Londres-Gatwick y que tuvo que regresar a la terminal luego de que una pasajera de 89 años falleciera dentro de la aeronave, antes del despegue.
El caso tomó mayor notoriedad en redes sociales tras circular versiones que aseguraban que la mujer ya habría muerto antes de subir al avión. Sin embargo, uno de los pasajeros que se encontraba sentado a su lado decidió romper el silencio y desmentir esa versión, pidiendo respeto y empatía hacia la familia.
Un testimonio que contradice lo dicho en redes
Tony Coatesworth, pasajero del vuelo, utilizó sus redes sociales para aclarar lo ocurrido. Según su relato, la mujer no estaba fallecida al momento del embarque. Aseguró haberla visto respirar cuando fue ubicada en el asiento contiguo al suyo y señaló que la información difundida en plataformas digitales no refleja con exactitud lo sucedido.
El testigo explicó que la adulta mayor no fue trasladada por cinco familiares, como se dijo inicialmente, sino que iba acompañada por dos personas, un hombre y una joven, con apoyo del personal de asistencia especial del aeropuerto. Reconoció que la señora se encontraba visiblemente enferma, pero insistió en que su estado pudo haber cambiado en cuestión de horas, algo imposible de prever.
“Todos regresamos a casa. Ella no”, escribió, al tiempo que solicitó comprensión ante una situación que calificó como profundamente dolorosa.
Qué ocurrió dentro del avión
De acuerdo con los relatos coincidentes, la mujer abordó el avión en silla de ruedas y sus acompañantes informaron al personal que estaba cansada y dormida. Sin embargo, cuando la aeronave ya se desplazaba rumbo a la pista para despegar, algunos pasajeros notaron que la adulta mayor no reaccionaba.
La tripulación fue alertada de inmediato y el comandante ordenó regresar a la terminal. Tras el aterrizaje en plataforma, subieron a la aeronave efectivos de la Guardia Civil y personal médico forense, quienes confirmaron el fallecimiento de la pasajera a bordo.
El incidente provocó un retraso superior a las 11 horas, mientras se realizaban los procedimientos correspondientes y se atendía a los pasajeros afectados.
Posición oficial de EasyJet
Ante la polémica, EasyJet negó de forma categórica que la mujer hubiera ingresado fallecida al avión. La aerolínea confirmó que la pasajera contaba con un certificado médico que indicaba que estaba apta para viajar y que se encontraba con vida al momento del embarque.
En un comunicado oficial, la empresa lamentó lo ocurrido y expresó sus condolencias a la familia. Además, reiteró que el bienestar de los pasajeros y la tripulación es su máxima prioridad, y agradeció la comprensión de quienes viajaban en ese vuelo.
Un hecho que deja preguntas abiertas
Más allá de las aclaraciones oficiales y los testimonios, el caso pone sobre la mesa la complejidad de los protocolos médicos en vuelos comerciales, especialmente cuando se trata de personas adultas mayores con condiciones de salud delicadas.
Mientras las autoridades continúan con las diligencias correspondientes, el mensaje del pasajero que habló públicamente apunta a un llamado claro: evitar juicios apresurados y recordar que detrás de la noticia hay una familia atravesando una pérdida irreparable.


