Una celebración de Navidad terminó marcada por la violencia en el sur de Bogotá, luego de que una riña familiar quedara registrada en video y se difundiera ampliamente en redes sociales. El hecho ocurrió en el barrio Quiroga y tuvo como protagonistas a un padre y su hijo, según confirmó la Policía Metropolitana de la capital colombiana.
Las imágenes, grabadas por vecinos del sector, muestran un ambiente tenso dentro de una vivienda, donde varias personas intentaban calmar la situación antes de que se saliera de control. En el video se observa a cuatro hombres —dos de ellos sin camisa y otros dos con camisetas oscuras—, así como a dos mujeres que trataban de intervenir para evitar una confrontación mayor.
De acuerdo con la secuencia registrada, la discusión parecía disminuir por momentos. Sin embargo, en cuestión de segundos, uno de los hombres, presuntamente el padre, se agachó, tomó un cuchillo y se abalanzó contra su hijo. Los gritos de angustia se intensificaron mientras una de las mujeres intentaba frenar al agresor, sin lograr evitar que el joven resultara herido con un arma blanca.
La Policía confirmó que el hijo sufrió lesiones producto del ataque y que ambos hombres fueron trasladados a un centro médico para recibir atención. Pese a la gravedad del hecho, ninguna de las dos partes interpuso una denuncia formal, decisión que, según las autoridades, estaría relacionada con el vínculo familiar entre los involucrados.
Un vecino que presenció la escena relató que la pelea fue rápida y violenta, y que la intervención de terceros evitó que la situación pasara a consecuencias aún más graves. Aun así, el episodio volvió a encender las alertas sobre los niveles de intolerancia que se registran durante fechas festivas.
Este caso no fue un hecho aislado. Según el balance oficial de la Policía Metropolitana de Bogotá, durante la noche del 24 de diciembre y la madrugada del 25 se reportaron ocho homicidios en distintos puntos de la ciudad. Siete de esos crímenes estuvieron vinculados a conflictos personales y episodios de intolerancia, principalmente en las localidades de Kennedy, Ciudad Bolívar, Usaquén y Rafael Uribe.
Las autoridades reiteraron el llamado a la convivencia pacífica y al manejo responsable del consumo de alcohol, especialmente en épocas de celebración, cuando los conflictos familiares y vecinales tienden a intensificarse. El caso ocurrido en Quiroga permanece como un recordatorio de cómo una fecha asociada a la unión y la calma puede transformarse en un escenario de violencia cuando faltan el diálogo y el control emocional.


