En Pakistán, el deshielo de un glaciar del Valle de la Dama, en Kohistán, dejó al descubierto un secreto guardado durante casi tres décadas: el cuerpo intacto de Naseeruddin, conocido también como Hajo, miembro de la tribu Saleh Khel, desaparecido en 1997.
Su identidad pudo confirmarse gracias a un documento de identidad encontrado en su bolsillo, según informó Pakistan Today. El hallazgo ocurrió el 1 de agosto, cuando un pastor local, Umar Khan, recorría la zona como parte de sus visitas habituales de verano.
Un cuerpo preservado por el frío extremo
El cadáver, junto con la ropa y rasgos físicos del hombre, se mantenía sorprendentemente bien conservado. Expertos explican que las bajas temperaturas, la escasa humedad y la cobertura de nieve actuaron como un sistema natural de momificación, frenando la descomposición.
El doctor Muhammad Bilal, de la Universidad COMSATS de Abbottabad, detalló que las condiciones del glaciar —oxígeno reducido, frío constante y capa de hielo— generaron el ambiente ideal para que el cuerpo permaneciera prácticamente intacto por 28 años.
La desaparición en 1997
De acuerdo con familiares, Naseeruddin cayó en una grieta glacial cuando regresaba con su caballo desde el valle de Sapit. A pesar de intensas labores de búsqueda, nunca fue encontrado y terminó siendo declarado oficialmente desaparecido.
Sin embargo, versiones de su hermano Kaseeruddin añaden un matiz dramático: ambos habrían tomado una ruta poco transitada para evitar amenazas ligadas a disputas familiares. Durante el trayecto escucharon disparos y, en medio de la huida, Naseeruddin intentó esconderse en una cueva helada, de donde nunca salió.
Una familia marcada por la violencia
La historia de esta familia quedó atravesada por la tragedia. Tras la desaparición de Naseeruddin, su hermano menor, Gardezi, fue asesinado en una disputa de honor, lo que obligó a los sobrevivientes a abandonar su tierra natal. Kaseeruddin relató que tanto él como su hermano habían vivido escondidos durante años por temor a represalias.
Hoy, con el hallazgo de los restos, Kaseeruddin analiza si enterrarlo en el propio Valle de la Dama o devolverlo a su hogar ancestral.
Ecos más allá de Pakistán
El caso recuerda a descubrimientos similares en distintas partes del mundo, donde el deshielo glacial ha devuelto cuerpos que parecían perdidos para siempre. En los Alpes, por ejemplo, se han encontrado montañistas desaparecidos décadas atrás, y en los Andes persisten hallazgos de momias congeladas.
En Costa Rica, aunque no contamos con glaciares, la noticia genera eco porque refuerza la discusión sobre el cambio climático: el retroceso de los hielos no solo transforma ecosistemas, también saca a la luz historias humanas atrapadas en el tiempo.


