Trump afirma que el estrecho de Ormuz estará totalmente abierto este viernes tras acuerdo con Irán
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este lunes que el estrecho de Ormuz volverá a operar con normalidad a partir del próximo viernes, en medio de los esfuerzos diplomáticos que buscan poner fin al conflicto que ha afectado a Oriente Medio durante los últimos meses.
Las declaraciones fueron realizadas durante un encuentro con Emmanuel Macron antes del inicio de la cumbre del G7 en Francia, donde la situación regional se perfila como uno de los temas más importantes de la agenda internacional.
Un paso clave para el comercio mundial de petróleo
El estrecho de Ormuz es considerado uno de los corredores marítimos más estratégicos del planeta, ya que por esta vía transita una parte significativa del petróleo y gas natural que abastece a los mercados internacionales.
Según Trump, la reapertura avanza más rápido de lo esperado y varias embarcaciones comerciales ya comenzaron a utilizar nuevamente la ruta marítima.
El mandatario afirmó que numerosos buques cargados con petróleo están retomando sus operaciones y describió el corredor de navegación como una ruta segura para el tránsito internacional.
La reapertura centra la atención del G7
La situación del estrecho será uno de los asuntos analizados por los líderes de las principales economías industrializadas durante la cumbre que se celebra en la ciudad francesa de Evian.
Además de la seguridad energética, los mandatarios abordarán las consecuencias económicas del conflicto en Oriente Medio, la estabilidad de los mercados internacionales y los mecanismos para garantizar la libre circulación del comercio marítimo.
Francia y Reino Unido habían impulsado conversaciones para coordinar medidas de seguridad en la zona, aunque Trump aseguró que Estados Unidos cuenta con los recursos necesarios para garantizar la reapertura sin requerir una intervención adicional de gran escala.
Irán mantiene reservas pese al avance diplomático
Mientras Washington destaca los progresos alcanzados, las autoridades iraníes mantienen una posición más cautelosa.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, Esmail Baqai, manifestó que persiste una profunda desconfianza hacia Estados Unidos debido a antecedentes históricos que, según afirmó, han deteriorado la relación entre ambos países durante décadas.
Aunque reconoció que el entendimiento alcanzado representa un paso importante para reducir las tensiones, insistió en que la confianza no puede restablecerse de manera inmediata.
Negociaciones continuarán después de la firma
Las partes tienen previsto formalizar el acuerdo durante una ceremonia programada para este viernes en la ciudad de Ginebra.
Sin embargo, el documento definitivo todavía deberá abordar temas complejos que permanecen pendientes de negociación.
Entre ellos destacan las sanciones económicas impuestas a Irán, el futuro de su programa nuclear, la liberación de activos iraníes congelados en el extranjero y los mecanismos de supervisión que permitan garantizar el cumplimiento de los compromisos adquiridos por ambas partes.
Un acuerdo con impacto global
La posible normalización del tránsito por el estrecho de Ormuz es observada de cerca por gobiernos, empresas energéticas y mercados financieros de todo el mundo.
Cualquier alteración en esta ruta tiene capacidad para influir directamente en los precios internacionales del petróleo, los costos de transporte marítimo y la estabilidad de las cadenas globales de suministro.
Por esa razón, la evolución de las conversaciones entre Washington y Teherán continúa siendo uno de los acontecimientos geopolíticos más seguidos de las últimas semanas.


