Haití, en medio de una espiral de violencia liderada por bandas armadas, ha sido comparada con el caos de «Mad Max», una película emblemática que retrata un mundo postapocalíptico, expresó Catherine Russell, directora de la agencia de la ONU para la infancia (Unicef).
Según Russell, la situación en Haití es alarmante, con numerosas personas sufriendo de hambre y desnutrición, mientras la ayuda humanitaria no logra llegar a quienes más la necesitan. Esta crisis, describe Russell, es la peor vista en décadas y se asemeja casi a una escena de la mencionada película.
La violencia en Haití ha estallado tras la solicitud de renuncia del primer ministro Ariel Henry, quien asumió el cargo después del asesinato del presidente Jovenel Moïse en 2021. La situación ha llevado al gobierno a imponer un toque de queda extendido hasta el miércoles en el departamento Oeste, que incluye Puerto Príncipe, con el estado de emergencia vigente hasta el 3 de abril.
Bandas criminales controlan vastas áreas del país, incluso gran parte de la capital, y se han visto implicadas en una serie de crímenes que incluyen homicidios, robos, violaciones y secuestros.
La ayuda humanitaria también ha sido afectada, con Unicef reportando el saqueo de un cargamento destinado a la atención de salud materno-infantil en el principal puerto de la capital, en un momento crucial para la asistencia a los niños más vulnerables.
Ante esta situación, varios países y organizaciones internacionales han evacuado a gran parte de su personal no esencial, con Estados Unidos anunciando planes para transportar a sus ciudadanos fuera de Haití a través de vuelos chárter.
Kenia, comprometida a enviar una misión internacional para ayudar en la estabilización del país, aguarda la formación del consejo presidencial de transición, mientras que las elecciones más recientes en Haití se remontan a 2016.
Además de la violencia, Haití también enfrenta desafíos relacionados con la sequía y los desastres naturales, agravando aún más la situación en la nación más pobre de América.


