Irán ejecuta a dos hombres condenados por la muerte de policías durante protestas antigubernamentales
Las autoridades de Irán informaron este domingo sobre la ejecución de dos hombres condenados por su presunta participación en la muerte de agentes policiales durante las manifestaciones que sacudieron al país entre diciembre y enero, en un contexto marcado por el aumento de las ejecuciones y la creciente tensión política y militar.
El Poder Judicial iraní indicó que Erfan Esfandiari y Gol-Mohammad Mohammadi fueron ahorcados al amanecer, luego de que el Tribunal Supremo confirmara las sentencias impuestas en su contra.
¿De qué fueron acusados?
Según la versión oficial, ambos participaron en un ataque ocurrido en la ciudad de Isfahán, en el centro del país.
La justicia iraní sostiene que los dos hombres ataron a varios policías a una señal de tránsito, los agredieron con piedras, los rociaron con gasolina y posteriormente les prendieron fuego.
Además, el expediente judicial afirma que grabaron el ataque y enviaron las imágenes a medios de comunicación internacionales.
Las autoridades no divulgaron la fecha en que fueron detenidos ni cuándo se desarrolló el juicio que culminó con la condena a muerte.
Protestas derivaron en una crisis nacional
Las manifestaciones comenzaron a finales de diciembre como una reacción al aumento del costo de vida, pero rápidamente evolucionaron hacia protestas de carácter político contra el gobierno iraní.
Las movilizaciones alcanzaron su punto de mayor intensidad durante los primeros días de enero y dieron paso a una amplia respuesta de las fuerzas de seguridad.
El gobierno de Irán aseguró que la violencia registrada durante esos acontecimientos fue consecuencia de «actos terroristas» organizados por Estados Unidos e Israel.
En contraste, organizaciones internacionales defensoras de derechos humanos sostienen que la respuesta estatal dejó miles de personas fallecidas durante la represión.
Guerra y endurecimiento de la seguridad
Meses después de aquellas protestas, el conflicto regional se intensificó cuando Israel y Estados Unidos lanzaron una ofensiva militar contra Irán el 28 de febrero, desencadenando una guerra que continúa generando enfrentamientos en Medio Oriente.
Desde entonces, las autoridades iraníes han incrementado las detenciones y las ejecuciones, tanto en casos relacionados con el conflicto como con los disturbios ocurridos a inicios de año.
Organizaciones alertan sobre aumento de ejecuciones
Diversas organizaciones de derechos humanos han manifestado preocupación por el incremento de la aplicación de la pena capital en Irán.
De acuerdo con las ONG Iran Human Rights, con sede en Noruega, y Ensemble contre la peine de mort (ECPM), radicada en Francia, durante 2025 fueron ejecutadas al menos 1.639 personas en el país.
Ambas organizaciones señalan que se trata de la cifra anual más alta registrada desde 1989 y advierten sobre un uso cada vez más frecuente de la pena de muerte en distintos procesos judiciales.


