Un nuevo episodio de tensión se registró en la Cisjordania ocupada luego de que un grupo de aproximadamente 100 ciudadanos israelíes ingresara durante la madrugada a la localidad palestina de Kifl Haris, un hecho que derivó en daños materiales, enfrentamientos con residentes y la detención de cinco personas por parte de la Policía de Israel.
El incidente ocurre en un contexto de creciente violencia en la región, donde las incursiones de colonos y grupos de civiles israelíes en comunidades palestinas han incrementado la preocupación de organismos internacionales por el deterioro de la seguridad.
Autoridades israelíes confirman cinco detenidos
La Policía de Israel informó que recibió una alerta alrededor de las 3:00 de la madrugada sobre la presencia de decenas de ciudadanos israelíes dentro de Kifl Haris, una localidad situada al norte de Cisjordania.
Cuando efectivos de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), la Policía de Fronteras y agentes policiales llegaron al sitio, el grupo ya había abandonado la zona.
Posteriormente, durante un operativo en el puesto de control de Hizma, cerca de Jerusalén, las autoridades arrestaron a cinco jóvenes, de entre 16 y 20 años, sospechosos de haber ingresado ilegalmente a la localidad y ocasionado daños a propiedades de residentes palestinos.
Denuncian daños a vehículos y viviendas
De acuerdo con la agencia oficial palestina Wafa, durante la incursión fueron vandalizados automóviles y otras propiedades privadas.
Además, activistas palestinos difundieron videos grabados durante la madrugada en los que se observa a numerosos hombres judíos ultraortodoxos caminando por las calles del pueblo, mientras otras imágenes muestran vehículos con los vidrios completamente destruidos.
Las autoridades israelíes confirmaron que, al inspeccionar la zona, encontraron automóviles dañados y piedras esparcidas, elementos que forman parte de la investigación abierta tras el incidente.
Versiones contrapuestas sobre lo ocurrido
Según medios israelíes como The Jerusalem Post, varios integrantes del grupo afirmaron haber sido atacados con piedras por residentes palestinos durante su permanencia en Kifl Haris.
Esos reportes indican que dos personas resultaron heridas, aunque rechazaron recibir atención hospitalaria.
Por su parte, las autoridades palestinas sostienen que la incursión provocó actos de intimidación contra la población y daños a bienes particulares.
Hasta el momento, las circunstancias exactas que desencadenaron los enfrentamientos continúan bajo investigación.
Una visita religiosa sin coordinación oficial
Medios israelíes señalaron que la mayoría de los participantes pertenecían al movimiento jasídico de Breslov y que ingresaron a Kifl Haris para visitar tumbas asociadas por la tradición judía a figuras bíblicas como Josué y Caleb.
Sin embargo, la visita se habría realizado sin la coordinación previa exigida por las autoridades militares israelíes para acceder a determinadas zonas de Cisjordania bajo administración palestina.
Un contexto de creciente tensión en Cisjordania
El incidente ocurre pocos meses después de otro episodio similar registrado en la ciudad de Nablus, cuando decenas de fieles israelíes ingresaron sin autorización a la denominada Tumba de José, ubicada en una zona administrada por la Autoridad Palestina.
Cisjordania permanece dividida administrativamente en distintas áreas tras los Acuerdos de Oslo, y localidades como Nablus forman parte de la denominada Zona A, donde la Autoridad Palestina ejerce el control civil y de seguridad, aunque el territorio continúa siendo escenario de frecuentes operativos militares, ataques de colonos y enfrentamientos que mantienen elevada la tensión entre israelíes y palestinos.


