Un escalofriante descubrimiento ha conmocionado a la ciudad de Córdoba, Argentina, luego de que el cuerpo sin vida de un niño de 13 años fuera hallado dentro de un congelador el pasado 20 de marzo.
La madre del menor, identificado como Thiago, hizo el descubrimiento macabro durante la madrugada, al percatarse de la ausencia de su hijo y emprender una búsqueda desesperada por la casa, hasta encontrarlo dentro del congelador, que al parecer no estaba en uso.
Inicialmente, surgieron especulaciones sobre la posibilidad de que el niño hubiera ingresado al electrodoméstico debido al calor de la región o por un desafío viral en las redes sociales. Sin embargo, la madre del pequeño planteó la hipótesis de un posible homicidio a manos de un miembro de la familia.
La tragedia familiar se profundizó aún más con el fallecimiento de la bisabuela de Thiago, quien sufrió un infarto como consecuencia del impacto emocional generado por el trágico suceso.
El abogado de la familia, Carlos Nayi, reveló que tanto la madre como la abuela del niño sostienen que su muerte no fue accidental, sino que fue resultado de un acto violento deliberado. Nayi señaló que «la mamá y su abuela dicen que esto no fue una travesura, que a Thiago lo mataron y ensayaron una serie de circunstancias extrañas que no se ajustan a un accidente».
La madre de Thiago insistió en que su hijo era un niño alegre y vivaz, lo que descarta la posibilidad de que haya ingresado al congelador por iniciativa propia. Además, sugirió que el niño podría haber sido asfixiado o sedado antes de ser colocado en el congelador, ya que su posición dentro del mismo era peculiar y no presentaba signos de lesiones externas.
En medio de estas acusaciones, la madre señaló directamente a su hermano, tío del menor, como presunto responsable. Según ella, el tío tenía un trato despectivo hacia Thiago, lo que se evidenciaba en comentarios denigrantes y en el ocultamiento de sus pertenencias personales, como su teléfono celular y su tablet. Estas acciones, según el abogado de la familia, son inconsistentes con la versión de un accidente y refuerzan la sospecha de un posible homicidio.


