La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) informó este martes que ya son 250,000 las personas que han huido de los bombardeos en Líbano y han cruzado a Siria, un país que ya enfrenta trece años de conflicto armado interno y una grave crisis económica. Este éxodo se produce en medio de un contexto de creciente violencia y tensiones en la región.
Filippo Grandi, el alto comisionado de la ONU para los refugiados, visitó la frontera entre Líbano y Siria y fue testigo de la difícil situación de los recién llegados. Durante su visita, enfatizó la urgente necesidad de movilizar ayuda humanitaria internacional para atender a los desplazados. Grandi también se reunió en Damasco con el presidente sirio, Bashar Al Asad, para discutir cómo se podría asistir a quienes están ingresando al país.
El alto comisionado agradeció al gobierno sirio por mantener abiertas las fronteras para todos, mencionando que, a pesar de la presión de los ataques aéreos, muchos sirios han regresado a su país. Sin embargo, advirtió sobre la importancia de garantizar la seguridad y protección de los nuevos llegados, muchos de los cuales pueden haber sido opositores al régimen o miembros de grupos rebeldes, lo que genera temor a represalias.
Grandi anunció que ACNUR se comprometió a seguir de cerca la situación de quienes ingresan a Siria y que ampliará sus programas humanitarios para satisfacer sus necesidades y las de las comunidades receptoras. Para llevar a cabo esta misión, el organismo solicitó a la comunidad internacional 324 millones de dólares, lo que permitiría atender a los afectados durante los próximos seis meses.
Durante su visita a la frontera, Grandi habló con familias que habían huido de Líbano y que ahora se enfrentan a la incertidumbre de su futuro tras un viaje agotador y peligroso. La carretera principal que conecta Líbano con el cruce fronterizo con Siria fue bombardeada por Israel la semana pasada, lo que obligó a muchas personas a completar su trayecto a pie, cargando a sus hijos y las pocas pertenencias que pudieron llevar.
Este desplazamiento masivo resalta la necesidad urgente de una respuesta humanitaria adecuada en medio de un conflicto que afecta no solo a los desplazados, sino también a las comunidades que los acogen.


