Un mercado que cambia constantemente
El consumo de drogas sintéticas en el continente americano enfrenta un nuevo escenario marcado por la incertidumbre. Un informe reciente del Observatorio Interamericano de Drogas advierte que la tendencia ya no gira en torno a sustancias individuales, sino a combinaciones impredecibles que complican tanto su control como su tratamiento médico.
Según el estudio, más de la mitad de las alertas sanitarias registradas en los últimos años corresponden a productos que contienen dos o más compuestos, lo que incrementa los riesgos para quienes las consumen.
Mezclas que elevan el peligro
Entre los ejemplos más frecuentes aparecen combinaciones como el llamado “tuci” o cocaína rosada, que en muchos casos incluye sustancias como ketamina, MDMA o incluso cafeína. También se detectaron mezclas altamente peligrosas como el fentanilo combinado con xilacina, un sedante de uso veterinario.
La especialista Marya Haynes explicó que el fenómeno ha evolucionado rápidamente. Antes, las autoridades podían identificar patrones asociados a una droga específica, pero ahora se enfrentan a productos cuya composición varía constantemente.
Sistema de alerta en expansión
Desde 2019, el organismo implementó un sistema de alerta temprana que permite compartir información entre países sobre sustancias emergentes y riesgos sanitarios. En pocos años, esta red pasó de ser utilizada por cuatro naciones a abarcar 19, lo que ha permitido detectar con mayor precisión las nuevas dinámicas del mercado.
Este mecanismo ha sido clave para advertir sobre combinaciones peligrosas que circulan en distintas ciudades del continente, muchas veces sin que los consumidores sepan realmente qué están ingiriendo.
Casos que encendieron las alarmas
Uno de los episodios más críticos ocurrió en 2022 en Argentina, donde una sustancia adulterada provocó decenas de muertes en cuestión de horas. El producto contenía carfentanilo, un opioide extremadamente potente, mezclado con cocaína.
Este tipo de eventos refleja el nivel de riesgo asociado a las mezclas, especialmente cuando se utilizan compuestos de alta toxicidad en dosis difíciles de controlar.
Un fenómeno impulsado por el mercado
El informe señala que estas combinaciones no responden a una demanda específica de los consumidores, sino a decisiones de los distribuidores. La lógica detrás de estas prácticas apunta a reducir costos o maximizar el uso de las sustancias disponibles.
Esto genera un escenario donde cada lote puede tener efectos distintos, incluso dentro de una misma ciudad, lo que dificulta la respuesta de los sistemas de salud y las campañas de prevención.
Impacto en la salud pública
Las autoridades sanitarias enfrentan el reto de atender intoxicaciones con múltiples sustancias, lo que complica diagnósticos y tratamientos. Además, la variabilidad en las mezclas aumenta la probabilidad de reacciones graves o fatales.
El documento destaca que el principal riesgo ya no es solo la aparición de nuevas drogas, sino la falta de control sobre lo que contienen, lo que convierte al mercado en un entorno altamente cambiante y difícil de anticipar.


