La salida de Jorge Arturo González, conocido popularmente como Cañero, de Repretel no pasó desapercibida. Lejos de una despedida discreta, el comentarista taurino decidió contar su versión sobre lo que, según afirma, fue un cierre marcado por incomodidades, decisiones administrativas inesperadas y un ambiente laboral que terminó por desgastarlo.
En una conversación concedida a La Nación, González relató que los primeros indicios de cambio se dieron a lo largo del 2024, tras una modificación en la cúpula directiva del canal. A partir de ese momento, asegura que empezó a percibir señales claras de que su continuidad estaba en entredicho. La confirmación llegó poco antes de las tradicionales Fiestas de Pedregal, cuando se le informó que su participación en los Toros del 6 se limitaría únicamente a cuatro corridas.
Según su relato, la noticia no lo tomó por sorpresa. El comunicador explicó que asumió la decisión con serenidad, conversó la situación con su familia y optó por cumplir con profesionalismo los compromisos asignados. Para él, se trataba de una etapa más dentro de una carrera marcada por altibajos y años de exposición pública.
No obstante, más allá de los ajustes en pantalla, Cañero sostiene que lo que más le afectó fue el clima humano durante la última temporada. A su juicio, se encontró con actitudes hostiles por parte de algunas figuras del canal, lo que generó una sensación de aislamiento dentro del equipo de trabajo.
Uno de los señalamientos más directos fue dirigido al humorista y presentador Gustavo Gamboa. González afirmó que, sin existir una relación previa conflictiva, percibió desde el inicio una actitud adversa. En sus palabras, considera que el comediante llegó con una imagen preconcebida sobre él, influenciada por terceros, algo que calificó como poco profesional.
Gamboa, por su parte, rechazó esa versión. Explicó que sí saludó a Cañero al inicio de las transmisiones, pero que la respuesta distante que recibió lo llevó a no insistir en entablar conversación. Desde su perspectiva, nunca existió animadversión, sino una falta de cercanía que interpretó como desinterés mutuo.
Las fricciones, según Cañero, no se limitaron a ese episodio. También mencionó diferencias con la presentadora Charlyn López, rostro del programa Giros. El comentarista dijo sentirse sorprendido por gestos que interpretó como desagrado, especialmente considerando que asegura tener una relación cordial con la familia de la conductora y haber expresado siempre comentarios positivos hacia ella en público.
Consultada sobre estas declaraciones, López optó por no brindar comentarios, manteniendo silencio ante la controversia.
La experiencia descrita por González dibuja un panorama poco habitual para uno de los espacios más tradicionales de la televisión costarricense, donde la camaradería suele ser parte del espectáculo. Su salida, efectiva desde el 1.° de enero, marca el cierre de una etapa iniciada en 2018, cuando llegó a Repretel tras su paso por Teletica, y deja al descubierto tensiones internas que, hasta ahora, se habían mantenido fuera del ojo público.


