Lo que comenzó como uno de los momentos más esperados de su vida terminó convirtiéndose en una experiencia profundamente distinta a la que había imaginado. Kiany Berry, conocida como “Kiki” y quien es hija de la presentadora costarricense Glenda Peraza, reveló que su viaje soñado a Europa se vio abruptamente interrumpido tras enfrentar una complicación de salud que la llevó, en más de una ocasión, a salas de emergencias.

La joven compartió su vivencia a través de redes sociales, donde alternó fotografías recorriendo puntos emblemáticos de Madrid con otras imágenes mucho menos esperadas: una vía intravenosa en su mano y largas horas sentada en un centro médico. Sin entrar en detalles clínicos, dejó claro que atravesó un episodio físico intenso que la obligó a detener por completo el itinerario que había planificado durante meses.

Según relató, llevaba más de cinco días enfrentando un dolor fuerte, algo que nunca antes había experimentado, situación que la llevó a buscar atención médica en dos ocasiones. El golpe emocional fue tan fuerte como el físico, pues se trataba de un viaje por el que había trabajado con esfuerzo propio y que representaba un sueño personal largamente postergado.
En su mensaje, Berry reconoció que al inicio le costó comprender por qué atravesaba esa situación justo en un momento que debía ser de disfrute pleno. Sin embargo, conforme fue recuperándose, aseguró haber encontrado un significado distinto a lo ocurrido, uno que no tenía que ver con turismo ni planes, sino con vínculos humanos.
Un elemento central de su relato fue el apoyo constante de sus primas, quienes —según sus palabras— estuvieron a su lado cuidándola, acompañándola y brindándole una contención emocional que ningún tratamiento médico pudo igualar. Para la creadora de contenido, ese respaldo fue clave para sobrellevar el proceso y reencontrarse con la tranquilidad en medio de la adversidad.
Aunque admite que no vivió la experiencia típica que muchos turistas relatan al visitar España, Berry afirma que su paso por Madrid terminó siendo más profundo y significativo. Lejos de los recorridos planificados, asegura haber vivido la ciudad desde un lugar íntimo, marcado por el amor, la familia y la gratitud, elementos que, según expresó, le dejaron una huella permanente en el corazón.


