El estreno de la temporada 2025 de El Chinamo no pasó desapercibido y, fiel a su estilo, el programa decidió arrancar poniendo sobre la mesa un tema que incomoda, preocupa y toca a miles de familias costarricenses: la situación de la educación pública.
El regreso del Chinaoke se dio con una carga simbólica fuerte. No solo marcó el inicio del espacio más esperado del programa navideño de Teletica, sino que también reafirmó su papel como una vitrina de crítica social envuelta en humor y música. Esta vez, el blanco fue el Ministerio de Educación Pública (MEP) y los múltiples retos que enfrenta el sistema educativo del país.
La parodia, titulada “Ya casi se cae la escuela”, tomó como base la canción Umbrella de Rihanna y Jay-Z para retratar, con ironía, problemas que son parte del día a día en muchos centros educativos: infraestructura deteriorada, inseguridad en escuelas y colegios, rezagos en la calidad educativa y cuestionamientos alrededor de la llamada Ruta de la Educación.
Lejos de ser una simple broma, el Chinaoke volvió a funcionar como un espejo incómodo de la realidad nacional. A través de letras adaptadas y escenas cargadas de sátira, el segmento puso en evidencia situaciones que padres, estudiantes y docentes vienen denunciando desde hace años, pero que siguen sin una solución estructural clara.
El contexto no es menor. El Chinaoke regresa luego de un 2024 marcado por la polémica, cuando varias de sus parodias generaron molestia en el Gobierno de Rodrigo Chaves. Aquellos roces terminaron con el retiro de pauta publicitaria por parte de dos instituciones públicas y una resolución de la Sala Constitucional que obligó a Teletica a ajustar algunos aspectos del segmento. Aun así, la esencia crítica se mantiene intacta.
En esta primera entrega del año, Melany Mora y James Meneses volvieron a ser los rostros principales de la parodia. Ambos ya habían dado de qué hablar en temporadas anteriores por su forma directa de abordar los problemas del país, siempre desde el humor, pero sin suavizar el mensaje de fondo.
La reacción del público no se hizo esperar. En redes sociales, muchos televidentes aplaudieron que El Chinamo retomara su tono contestatario y señalara una crisis que afecta directamente el futuro del país. Otros, como ha ocurrido antes, cuestionaron el enfoque, lo que confirma que el Chinaoke sigue cumpliendo su cometido: generar conversación.
Con este arranque, El Chinamo deja claro que la temporada 2025 no será tibia. El dedo volvió a ponerse en la llaga y, al menos en su primer Chinaoke, la educación pública quedó bajo la lupa nacional, una vez más, pero ahora al ritmo de una parodia que mezcla risa con reflexión.


