El reconocido restaurante Tin Jo, ubicado en pleno centro de San José, comienza una nueva etapa tras el retiro de quienes lo consolidaron como un referente gastronómico y cultural en el país.
Después de décadas al frente del negocio, María Hon y su esposo, Robert Faulstich, decidieron apartarse de la administración del establecimiento, marcando el cierre de un ciclo que supera el medio siglo de historia.
Un legado que nació entre migración y esfuerzo
La historia del restaurante está profundamente ligada a la trayectoria familiar de Hon. Su familia llegó a Costa Rica en los años 70, escapando de la Revolución Cultural en China, y encontró en una antigua casona josefina la oportunidad de emprender.
Ese espacio, que con el tiempo se transformó en el Tin Jo, fue creciendo junto a la familia. Entre cocinas, clientes y tradiciones asiáticas, se fue formando una propuesta culinaria distinta que, con los años, se consolidó como punto de encuentro para locales y turistas.
Una decisión pensada, no improvisada
Lejos de tratarse de un cierre abrupto, el traspaso responde a una planificación cuidadosa. La administración ahora queda en manos de una persona cercana al núcleo familiar, lo que permite mantener continuidad en la visión del negocio.
Como parte del acuerdo, se establecieron condiciones clave:
- Se mantiene la totalidad del equipo de trabajo, conformado por 26 colaboradores
- Las recetas originales seguirán intactas durante el proceso de transición
- Se respetará la filosofía de servicio que ha caracterizado al restaurante
Este enfoque busca garantizar que la experiencia del cliente no sufra cambios drásticos, pese al relevo en la dirección.
Más allá del restaurante: nuevos caminos personales
La decisión también responde a intereses personales que la pareja venía desarrollando desde hace tiempo.
Por un lado, Faulstich se ha involucrado activamente en iniciativas ambientales, particularmente en proyectos de reforestación en el sector de Barrio México, una zona urbana que ha requerido intervenciones ecológicas sostenidas.
Mientras tanto, Hon ha orientado su vida hacia prácticas como el Chi Kung y actividades vinculadas al crecimiento espiritual, áreas a las que ahora planea dedicar mayor tiempo.
Un símbolo cultural que se mantiene en pie
La casona donde opera el Tin Jo no solo representa un negocio exitoso, sino también un espacio cargado de historia dentro del paisaje urbano de San José. Durante años, el lugar ha servido como puente entre culturas, acercando a los costarricenses a distintas tradiciones gastronómicas asiáticas.
El cambio de administración no implica una ruptura, sino más bien una transición que apuesta por la continuidad. La intención es clara: preservar la identidad que convirtió al restaurante en uno de los más emblemáticos del país, mientras se abre paso a una nueva etapa bajo liderazgo renovado.


