A partir del 1.º de enero del 2026, todas las personas asalariadas en Costa Rica enfrentarán un incremento en la deducción mensual destinada a la Caja Costarricense de Seguro Social, específicamente para financiar el régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), el principal sistema de pensiones del país.
El ajuste implica que, por cada millón de colones de salario, el trabajador deberá aportar ₡1.600 adicionales. Aunque el monto puede parecer moderado en términos individuales, su aplicación será generalizada y obligatoria para toda la población asalariada.
Un cambio acordado desde hace dos décadas
Este aumento no surge de una decisión reciente. Forma parte de un acuerdo aprobado en 2005 por la Junta Directiva de la CCSS, cuando se determinó que la prima del IVM —que había permanecido congelada en un 7,5% por casi 40 años— debía incrementarse gradualmente en tres puntos porcentuales.
La medida se diseñó bajo un esquema tripartito, en el que trabajadores, patronos y el Estado asumen el ajuste de forma escalonada, con el objetivo de evitar impactos abruptos en salarios y costos laborales.
Ajustes que se han venido aplicando
Aunque el acuerdo data de 2005, su ejecución ha sido progresiva. En 2018, tras una mesa de diálogo nacional, se decidió acelerar los incrementos ante las señales de presión financiera del régimen. Como resultado, en 2023 ya se aplicó un aumento del 0,5%.
Tres años después, corresponde ahora un nuevo ajuste, que entrará en vigencia en enero del 2026 y que modifica los porcentajes de aporte de todos los actores involucrados.
Así quedarán las nuevas tasas del IVM
Con la entrada en vigor del cambio, las contribuciones al régimen de pensiones se distribuirán de la siguiente manera:
- Patronos: pasan de 5,42% en 2025 a 5,58%
- Trabajadores: suben de 4,17% a 4,33%
- Estado: aumenta de 1,57% a 1,75%
En conjunto, la cotización total al IVM alcanzará el 11,66%.
¿Qué busca la CCSS con este incremento?
La institución estima que el ajuste permitirá una recaudación adicional cercana a los ₡80 mil millones anuales, recursos clave para sostener el sistema de pensiones en el mediano y largo plazo.
Según cifras oficiales, al setiembre de 2025 el régimen IVM contaba con 1.577.000 personas cotizantes y una reserva aproximada de ₡2,5 billones, fondo que resulta vital para atender las obligaciones futuras con una población que envejece cada vez más rápido.
El aumento apunta a reforzar la estabilidad financiera del régimen, en un contexto marcado por cambios demográficos, mayor expectativa de vida y una creciente presión sobre el sistema de pensiones costarricense.


