La Federación Nicaragüense de Fútbol (Fenifut) emitió un comunicado oficial para explicar lo sucedido el pasado viernes 5 de septiembre en el Estadio Nacional de Managua, durante el duelo eliminatorio rumbo al Mundial 2026 entre Nicaragua y Costa Rica, donde cientos de aficionados costarricenses enfrentaron dificultades para ingresar al recinto.
Según Fenifut, se destinó una zona específica para la afición visitante con capacidad para 1.500 personas, siguiendo los lineamientos internacionales de FIFA. Esta sección contaba con señalización y entradas diferenciadas por color para evitar confusiones. Sin embargo, cerca de 3.500 aficionados ticos se presentaron al estadio, muchos de ellos con boletos comprados en otras localidades o adquiridos mediante reventa, intentando ingresar a la zona destinada para visitantes.
Ante la alta afluencia, y con el área asignada ya llena para las 6:30 p.m., se tomó la decisión —en conjunto con la Policía Nacional y autoridades locales— de habilitar dos sectores adicionales. Esta medida implicó la reubicación de parte del público nicaragüense para garantizar el ingreso de los aficionados costarricenses.
Retrasos y molestias
La reorganización de espacios provocó un retraso en el acceso de entre 30 y 40 minutos, lo que generó incomodidad en algunos asistentes. Incluso, algunos optaron por abandonar las inmediaciones del estadio al no tener certeza de que podrían ingresar.
No obstante, la federación fue enfática en desmentir cualquier señalamiento sobre una supuesta sobreventa de entradas o restricciones específicas contra la afición visitante. De acuerdo con el comunicado, todos los costarricenses que esperaron con paciencia lograron ingresar, ocupando tanto los espacios previstos como las áreas habilitadas de forma extraordinaria.


