En medio del ambiente caldeado que dejó la final nacional, una publicación en redes sociales terminó por avivar la conversación entre la afición del Deportivo Saprissa. La autora fue Ashley Arguedas, esposa del guardameta Kevin Chamorro, quien compartió un mensaje que muchos interpretaron como un reclamo directo a la grada tibaseña y, de paso, como una referencia indirecta al experimentado Esteban Alvarado.
La publicación apareció en formato de historia de Instagram y no pasó desapercibida. Sin mencionar nombres de forma explícita, Arguedas recordó episodios de silbidos, comparaciones constantes y cánticos desde la gradería que, según su mensaje, marcaron etapas recientes en el arco morado. En el texto, destacó la respuesta del portero cuando el equipo lo necesitó y subrayó que, pese a las críticas, se marchó con un palmarés que incluye cuatro títulos consecutivos.

El trasfondo del mensaje conecta directamente con la final perdida ante Liga Deportiva Alajuelense, serie en la que Alvarado quedó en el centro del debate. A lo largo del torneo ya venía acumulando señalamientos por parte de sectores de la afición, pero los errores señalados en los partidos decisivos terminaron de convertirlo en uno de los focos de inconformidad tras la derrota.
En la ida, disputada en Tibás, una acción puntual en el segundo gol rojinegro fue ampliamente comentada en redes y programas deportivos. Para la vuelta, pese a intentos defensivos destacados, los tres tantos recibidos volvieron a poner su rendimiento bajo la lupa. El clima de presión, comparaciones y nostalgia por etapas anteriores del club reapareció con fuerza en el entorno morado.
El mensaje de la esposa de Chamorro fue leído por muchos como una defensa a los porteros que han vestido la camiseta tibaseña en momentos complejos y como una crítica al trato cambiante de la afición. En cuestión de horas, la publicación generó reacciones divididas: algunos seguidores respaldaron el llamado a la memoria y al respeto, mientras otros consideraron inoportuna la comparación en un momento de frustración deportiva.
Así, más allá del resultado en la cancha, la conversación posterior a la final volvió a poner sobre la mesa un tema recurrente en el fútbol nacional: la relación entre rendimiento, presión mediática y el respaldo —o la falta de él— desde la gradería en los momentos más determinantes.


