Se va el 1.° de enero: El exentrenador de Guanacasteca y Grecia no lo pensó dos veces y aceptó tomar las riendas del club que dejó vacante el actual técnico del «Team».
El mercado de piernas y banquillos no descansa ni en Navidad. El fútbol costarricense exportará un nuevo talento a partir del próximo mes. Se trata del estratega Alexander Vargas, quien ha confirmado que dejará el país para convertirse en el nuevo Director Técnico del histórico Diriangén FC de Nicaragua.
La noticia confirma el constante flujo de talento táctico entre ambos países. Vargas llega a ocupar la silla caliente que dejó José Giacone, quien regresó a Costa Rica para asumir el mando del Club Sport Herediano de cara a la temporada 2026.
Un reto mayúsculo: Dirigir a los «Caciques» Para Vargas, este no es un fichaje cualquiera. El Diriangén no es un equipo de media tabla; es el club más laureado y tradicional del balompié pinolero, equivalente a dirigir a un «grande» en Costa Rica. En declaraciones al periodista Daniel Garro, el técnico no ocultó la mezcla de emoción y responsabilidad: «Pues sí, nos vamos para Diriamba, Nicaragua. Es una responsabilidad muy grande, es un equipo grande, extranjero… tengo que trabajar y voy con mucha fe», aseguró Vargas.
Perfil: Del consultorio a la cancha internacional Alexander Vargas es un caso particular en el fútbol nacional. Conocido por su profesión de odontólogo, ha sabido combinar el consultorio con la pizarra táctica, acumulando experiencia en banquillos complicados como los de Guanacasteca (ADG), Grecia, Carmelita y su paso por la Liga de Ascenso con Inter San Carlos. También conoce la presión de los equipos grandes, tras su paso por el cuerpo técnico del Herediano años atrás. Sin embargo, esta será su primera experiencia como legionario, un examen de graduación para su carrera.
El cronograma del viaje No habrá mucho tiempo para comer tamales. Vargas tiene programado su vuelo para el próximo 1.° de enero. Aterrizará en suelo nicaragüense con la misión inmediata de armar el equipo, conocer el camerino y mantener la vara alta que dejó su predecesor.
Análisis: Nicaragua como trampolín La llegada de Vargas al Diriangén ratifica que la liga nicaragüense sigue confiando ciegamente en la «escuela costarricense». Tras el éxito de figuras como Giacone o el mismo «Pate» Centeno en su momento, los clubes vecinos ven en el técnico tico la disciplina y la táctica necesaria para profesionalizar su fútbol. Para Vargas, triunfar allá podría significar un regreso triunfal a un equipo grande de Costa Rica en el futuro.


