jueves, 4 junio 2026
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Diego Campos rompe el silencio y se despide de Alajuelense en una fecha cargada de simbolismo

El adiós que nadie esperaba: Diego Campos habla tras cerrar su etapa con Alajuelense.

El cierre del 2025 en el campamento rojinegro tuvo un matiz distinto al habitual. Mientras muchos aficionados daban por asumida la salida de Diego Campos, el atacante decidió reservar sus palabras para el último día del año, cuando su contrato con Liga Deportiva Alajuelense llegó oficialmente a su fin.

La institución había confirmado desde el 23 de diciembre que el vínculo no sería renovado, pero Campos optó por esperar. El 31 de diciembre, una fecha con fuerte carga emocional para el liguismo, se convirtió en el momento elegido para despedirse públicamente y dejar claro que su salida no sería una más en la lista de movimientos de fin de temporada.

Lejos de un mensaje protocolario, el futbolista utilizó sus redes sociales para agradecer el respaldo recibido durante su paso por el club. En sus palabras hubo espacio para la afición, para el camerino y también para quienes muchas veces no aparecen en la foto, pero sostienen el día a día del equipo: personal administrativo, colaboradores del Centro de Alto Rendimiento y trabajadores del estadio.

Un punto que Campos destacó con especial énfasis fue el recibimiento que tuvo su familia. Recordó el trato brindado tanto a él como a su esposa, Kari Nicole Johnston, quien también defendió los colores rojinegros con el equipo femenino y se ganó un lugar dentro de las llamadas “Leonas”. Durante ese periodo, además, la pareja vivió un capítulo determinante de su vida personal al convertirse en padres, una experiencia que el jugador asoció directamente con su etapa en Alajuela.

Desde la perspectiva deportiva, su paso por la Liga quedó marcado por números que hablan por sí solos. En apenas dos años, Campos acumuló seis títulos y firmó 27 anotaciones, varias de ellas en escenarios de alta presión y compromisos internacionales, como aquel gol clave ante Motagua en suelo hondureño, que terminó siendo decisivo para una victoria rojinegra fuera de casa.

Ese rendimiento lo convirtió en una pieza recurrente en los momentos importantes del equipo y en un nombre habitual dentro de los logros recientes del club. Por eso, su despedida generó eco entre los aficionados, que vieron en su mensaje algo más que un simple cierre de contrato.

“Fue un honor y un privilegio jugar con esta camiseta”, expresó el jugador, cerrando su publicación con un “Feliz 31” que selló simbólicamente el final de su etapa en Alajuelense. Una salida que, aunque discreta en los papeles, terminó siendo profunda en lo emocional y difícil de ignorar para el entorno rojinegro.

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