Luno es un perro que salió del país con su dueña rumbo a España, todo parecía muy feliz, sin embargo a Andrea Torres se le vino el mundo encima cuando a su mascota la tuvieron que dejar encerrada en una jaula en el aeropuerto de Madrid, porque no llevaba un microchip que es obligatorio para poder ingresar.
Para Torres está noticia fue muy lamentable, ya que su perro está solo en el aeropuerto, es por eso que ella lucha cada día por recuperarlo lo más pronto posible, para así tener nuevamente en sus brazos a su mascota.
“Mi perrito estaba en Ecuador, pero lo llevaron hasta Nicaragua donde vive mi pareja, yo viajé a ese país para traérmelo. Como ahorita no hay vuelos de Managua a España, me fui con mi pareja y mi perro hasta Costa Rica y de ahí tomamos un avión para Madrid”,comentó Torres a La Teja.
Torres quien tiene un año de vivir en España se siente indignada, ya que ella no sabía lo del microchip, incluso le dijeron antes de viajar, que el perro podía pasar siempre y cuando tuviera las vacunas al día y que no padeciera de ninguna enfermedad. Ella salió sin ningún problema de Costa Rica, pero le extrañó demasiado que detuvieran a su perro en Madrid.
“Yo les dije que en ningún lado me explicaron que tenía que ponerle el microchip, si me hubieran dicho que faltaba algo yo lo hubiera resuelto en Costa Rica, hasta hubiera preferido devolverme a Nicaragua, no viajar así, exponiéndome a problemas”, mencionó la dueña.
Luego Torres agregó que se llevaron a Luno a una veterinaria y que ella se fue detrás de él, pero que no pudo creer el mal trato por parte de los doctores, de hecho confesó que tuvo que quedarse una semana durmiendo en el aeropuerto para que al final ni le entregaran a su mascota por falta de dinero, ya que le estaban cobrando una exageración por ponerle el microchip.
Ante esta situación, las asociaciones de animales españolas le ayudaron a Torres por medio de una página web, donde las personas pueden hacer sus donaciones. Ahora la dueña solo está a la espera de recaudar todo el dinero y poder volver a tener en sus brazos a su perro.


