lunes, 22 junio 2026
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“Es dramático y extraño”: la nebulosa más joven se está desvaneciendo

 

 

En el universo hay nubes gigantes de gas —casi siempre compuestas por hidrógeno y helio—, además de polvo en distintas tonalidades que encandilan a astrónomos y aficionados. Los científicos las llaman nebulosas. Algunas de ellas provienen de supernovas y otras constituyen un vivero para la formación de materia interestelar, como lo apunta la NASA.

Por consenso científico, hasta ahora, se creía que la estructura fundamental de aquellas emanaciones cósmicas era invariable; sin embargo, un conjunto de imágenes de archivo del Telescopio Espacial Hubble mostraron cómo Hen 3-1357, conocida como la nebulosa Stingray, se desvanecía en vez de aumentar de volumen.

Stingray es la nebulosa planetaria más joven vista desde los cielos de la Tierra, pero en las fotos adquiridas en 1996 y 2016 hay un cambio en su luz ocasionado por el nitrógeno, hidrógeno y oxígeno incandescentes de la estrella moribunda en su centro (SAO 244567). “Ya no aparece contra el fondo de terciopelo negro del vasto universo”, escribió la NASA en su plataforma web.

Según la agencia espacial de los Estados Unidos, Martín A. Guerrero del Instituto de Astrofísica de Andalucía en Granada, España, calificó a este hallazgo como “dramático y extraño”.

Guerrero agregó que nunca antes habían visto este espectáculo con la claridad (tecnología) de hoy y la evolución de la nebulosa se está apreciando en “tiempo real”.

Por su parte, el autor principal de la investigación, Bruce Balick, profesor emérito del Departamento de Astronomía de la Universidad de Washington, expuso que normalmente esas formaciones incrementan su tamaño.

“Aquí está cambiando fundamentalmente su forma y se está volviendo más débil, y lo hace en una escala de tiempo sin precedentes”, anotó Balick de inmediato.

Guerrero, más adelante, intervino señalando que Hubble posee gran crédito a causa de su agudeza visual, por lo tanto, están muy seguros de los resultados.

Los investigadores han ensayado una probable respuesta a este fenómeno, conforme con el artículo de la NASA. Se trataría de un proceso de caída de temperatura en la estrella central. Si la esfera de plasma se estuviese enfriando, dejaría de proyectar radiación ionizante. De haber un caso contrario, la energía calentaría el gas y el brillo se apreciaría.

La nebulosa Stingray, debido a su promedio de desvanecimiento, será detectable solo en los próximos 20 o 30 años.

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