Chelmsford, Reino Unido — Jakub Jan Konkel, camionero polaco de 40 años, fue condenado el lunes en un tribunal de Chelmsford a 13 años y seis meses de prisión. El cargo: haber transportado desde los Países Bajos hasta el puerto de Harwich, en el sureste de Inglaterra, 90 kilos de cocaína ocultos en el revestimiento de las puertas traseras de un tráiler que llevaba 28 palés de ropa y ropa interior de la marca Skims, propiedad de Kim Kardashian.
La remuneración que aceptó por el riesgo: 5.000 dólares.
Cómo fue detectado
El tráiler llegó en ferry desde Países Bajos en septiembre de 2025 y fue sometido a una inspección con rayos X en el puerto de Harwich. El escáner detectó anomalías en las puertas traseras del remolque, donde los agentes de aduanas encontraron los 90 paquetes —uno por kilo— con un valor total aproximado de 7,2 millones de libras, equivalentes a 9,6 millones de dólares.
La Agencia Nacional contra el Crimen del Reino Unido aclaró que ni el exportador ni el importador de Skims tenían conocimiento del contrabando: «La carga era completamente legal, pero se había creado un escondite en el revestimiento de las puertas traseras del remolque.»
El giro en el juicio
Konkel negó en un primer momento tener conocimiento de que la droga estuviera en el camión. Finalmente se declaró culpable de tráfico de estupefacientes y admitió haber aceptado el encargo. La sentencia lo mantendrá en prisión hasta bien entrados sus cincuenta años.


