Mediante un comunicado de prensa, la Conferencia Episcopal de Costa Rica ordenó el cierre de todas las iglesias, capillas y oratorios al culto público de los sacramentos a partir de hoy miércoles 18 de marzo a la medianoche y hasta nuevo aviso ante la pandemia del Covid-19.
De acuerdo con las autoridades eclesiásticas, la medida se tomó para salvaguardar la vida humana y promover la salud pública.
‘’En medio de esta situación extraordinaria nos hemos unido a las autoridades del Ministerio de Salud de Costa Rica para pedir a la población en general y muy especialmente a nuestros fieles, una actitud de responsabilidad y cumplimiento estricto a las directrices de las autoridades sanitarias, poniendo en práctica las medidas que se nos pide observar’’, indicaron los religiosos.
La decisión llega horas después de confirmarse la primera muerte causada por el coronavirus Covid-19 en Costa Rica, un pediatra alajuelense de 87 años.
En el comunicado, la Conferencia Episcopal, invita a los fieles a participar de la Santa Misa a través de la radio, televisión e Internet.
Además, los sacerdotes deberán celebrar la Santa Misa en privado, sin la presencia de fieles, de conformidad con las prescripciones del Derecho canónico y se dispensa del precepto dominical a todos los fieles mientras se mantenga la emergencia sanitaria.
Los ministros extraordinarios de la distribución de la Sagrada Comunión no podrán visitar a los adultos mayores y enfermos con algún factor de riesgo y si ellos tienen algún factor de riesgo deben suspender las visitas.
Respecto a los funerales, se llevarán a cabo con una “Liturgia de la Palabra”, con la presencia de los familiares más cercanos solamente.
‘’Pedimos la comprensión y obediencia debida a nuestros fieles en estos difíciles momentos que vivimos con el fin de salvaguardar la mayor cantidad de vidas humanas en esta extrema situación que vivimos’’, agregó la Conferencia Episcopal.


