jueves, 23 julio 2026
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Francia confirma más de 5.700 muertes por histórica ola de calor: fue una de las más largas jamás registradas

La devastadora ola de calor que golpeó Francia dejó más de 5.700 muertes y puso al límite al sistema de salud

Francia confirmó que la intensa ola de calor que afectó al país entre el 17 de junio y el 2 de julio provocó un exceso de mortalidad de 5.764 personas, convirtiéndose en uno de los episodios más graves registrados en las últimas décadas y reforzando las alertas sobre el impacto del cambio climático en la salud pública.

De acuerdo con la Agencia de Salud Pública de Francia, durante esos 16 días se contabilizaron 21.674 fallecimientos en las zonas afectadas, cuando las proyecciones estadísticas apuntaban a unas 15.910 muertes para ese mismo período. Esto representa un incremento del 36% respecto a la mortalidad esperada.

Una de las olas de calor más prolongadas de la historia

El fenómeno fue catalogado como la tercera ola de calor más larga registrada en Francia y una de las más intensas desde que existen mediciones oficiales. Además de su duración, los especialistas destacaron que ocurrió de forma inusualmente temprana en el verano europeo y afectó prácticamente a todo el territorio nacional.

Las temperaturas alcanzaron su punto máximo entre el 24 y el 25 de junio, cuando el promedio nacional llegó a los 30 °C. En numerosas ciudades los termómetros superaron los 40 °C, mientras que las altas temperaturas nocturnas impidieron que muchas personas pudieran recuperarse del intenso calor.

Según Météo-France, este episodio presentó una intensidad superior a la histórica ola de calor de 2003, aunque aquella se prolongó durante más tiempo y dejó cerca de 15.000 fallecidos.

Adultos mayores fueron los más afectados

Las autoridades sanitarias señalaron que las personas mayores de 75 años concentraron la mayor cantidad de víctimas, con al menos 3.719 fallecimientos asociados al exceso de mortalidad.

No obstante, el informe también llamó la atención sobre el fuerte impacto en otros grupos de edad. Entre las personas de 45 a 64 años se registró un incremento superior al 55% en las muertes esperadas, mientras que el exceso de mortalidad alcanzó a todos los grupos etarios mayores de 15 años.

La Agencia de Salud Pública describió el fenómeno como un episodio con consecuencias sanitarias «sin precedentes» por su magnitud y por la amplitud de la población expuesta.

Hospitales y morgues enfrentaron una fuerte presión

El aumento de casos relacionados con el calor extremo provocó una importante presión sobre el sistema sanitario francés.

Casi la mitad de los fallecimientos ocurrió en hospitales, donde se registró un incremento considerable de pacientes con complicaciones derivadas de las altas temperaturas. Un tercio de las muertes se produjo en viviendas particulares y el resto, principalmente, en residencias para adultos mayores.

La situación fue especialmente crítica en la región de París, donde se contabilizaron 1.999 muertes adicionales, casi un 80% más de las previstas para ese período.

Las morgues y servicios funerarios también enfrentaron dificultades para atender la elevada cantidad de fallecidos, llegando en algunos casos al límite de su capacidad operativa.

El balance aún podría aumentar

Las autoridades francesas advirtieron que la cifra de 5.764 muertes podría modificarse conforme avancen los análisis epidemiológicos.

Los especialistas recuerdan que muchas personas fallecen por enfermedades agravadas por el calor —como infartos o accidentes cerebrovasculares—, por lo que en numerosos certificados de defunción no siempre se registra el calor extremo como factor desencadenante.

A estas cifras también se suman otras 300 muertes adicionales registradas durante una primera ola de calor ocurrida entre el 24 y el 28 de mayo.

Europa mantiene la preocupación por el calor extremo

El impacto no se limitó a Francia. Diversos países europeos reportaron un aumento significativo de fallecimientos durante el mismo período y las estimaciones preliminares apuntan a que más de 10.000 personas murieron por causas relacionadas con el calor en el continente durante el momento más crítico del episodio.

Ante este panorama, las autoridades sanitarias francesas insistieron en la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención frente a las olas de calor, advirtiendo que estos fenómenos son cada vez más frecuentes, intensos y prolongados como consecuencia del cambio climático.

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