El presidente de la Asamblea Nacional de Nicaragua, Gustavo Porras, respaldó este martes las declaraciones del mandatario Daniel Ortega, quien aseguró que en el país no volverán a celebrarse elecciones para que la oposición llegue al poder.
Durante declaraciones a medios oficiales, Porras afirmó que las palabras de Ortega representan una defensa de la soberanía nacional y sostuvo que buscan impedir, según su criterio, la intervención de actores extranjeros en la política interna de Nicaragua.
«El discurso del comandante Daniel Ortega resume la historia del pueblo nicaragüense; esa expresión de que en este país no volverá a haber elecciones para que ellos, los imperialistas, los enemigos del pueblo, vuelvan al poder, es lapidaria […] Se trata de la defensa de la democracia del pueblo nicaragüense», manifestó.
Anuncian nuevas reformas
El presidente del Parlamento también adelantó que la Asamblea Nacional iniciará un proceso de reuniones con las autoridades electorales para preparar una serie de reformas legislativas.
Según explicó, los encuentros comenzarán este miércoles y tendrán como propósito analizar modificaciones al sistema electoral que, de acuerdo con el oficialismo, buscan evitar cualquier forma de influencia extranjera en los procesos políticos del país.
Porras señaló que, una vez finalizadas esas consultas, se elaborará un proyecto de ley que será presentado ante el Legislativo para su discusión y eventual aprobación.
Afirmó además que las reformas pretenden impedir lo que calificó como «la terrible manipulación de los imperios y sus lacayos».
Las declaraciones que desataron la controversia
El respaldo del presidente del Parlamento se produce apenas un día después de que Daniel Ortega asegurara, durante un acto por el aniversario de la Revolución Sandinista, que en Nicaragua no volverán a realizarse elecciones para permitir que la oposición alcance el poder.
Las declaraciones del mandatario provocaron nuevas críticas por parte de dirigentes opositores, organizaciones políticas y diversos sectores de la comunidad internacional, que han expresado preocupación por el futuro de la democracia nicaragüense.
Un sistema político bajo cuestionamientos
Ortega gobierna Nicaragua desde 2007, tras haber ejercido la presidencia por primera vez durante la década de 1980. En los últimos años, distintos organismos internacionales y organizaciones defensoras de derechos humanos han cuestionado el deterioro de las instituciones democráticas, la concentración del poder y las restricciones impuestas a la oposición.
A inicios de 2025 entró en vigor una reforma constitucional que amplió el mandato presidencial de cinco a seis años y otorgó mayores atribuciones al Ejecutivo, encabezado por Ortega y la copresidenta Rosario Murillo.
Las próximas elecciones generales estaban previstas inicialmente para 2026, pero, tras los cambios constitucionales, el proceso electoral quedó programado para noviembre de 2027.


