Un importante hallazgo arqueológico mantiene bajo investigación a especialistas en El Salvador, luego de que fuera exhumada una osamenta humana con una antigüedad estimada de casi 3.000 años en un sitio ubicado en las cercanías de San Salvador.
El descubrimiento fue confirmado por el Ministerio de Cultura, que informó que los restos fueron localizados dentro de un centro arqueológico situado en Antiguo Cuscatlán, al oeste de la capital salvadoreña. De acuerdo con las primeras estimaciones, el entierro correspondería aproximadamente al año 850 antes de Cristo.
Restos serán sometidos a estudios científicos
Los arqueólogos indicaron que la osamenta será analizada mediante pruebas de radiocarbono para establecer con mayor precisión su antigüedad. Además, se practicará un examen de ADN con el fin de determinar si los restos pertenecieron a un hombre o a una mujer.
Según el informe oficial, el esqueleto fue encontrado en posición boca abajo, un detalle que ahora forma parte de las investigaciones sobre las prácticas funerarias de las poblaciones que habitaron esa región hace casi tres milenios.
El entierro fue descubierto el pasado 2 de julio durante trabajos arqueológicos desarrollados en la zona.
Hallazgo incluye una singular pieza de cerámica
Junto a los restos humanos, los investigadores encontraron diversos elementos que podrían aportar información sobre las costumbres de aquella época.
Entre ellos destaca una pequeña vasija elaborada con cerámica del tipo Usulután, una tradición alfarera ampliamente reconocida en la arqueología mesoamericana. La pieza tiene forma de tortuga marina, un diseño poco común que será objeto de estudios especializados.
También fueron identificados restos de ramas de yuca cubiertos por capas de ceniza provenientes de distintas erupciones volcánicas ocurridas a lo largo del tiempo, lo que podría ayudar a reconstruir el contexto ambiental e histórico del sitio.
Buscan determinar si existe relación con otros hallazgos
El Ministerio de Cultura señaló que el área donde apareció la osamenta podría contener más entierros antiguos similares a los encontrados décadas atrás en el sitio arqueológico de Chalchuapa, uno de los más importantes del país.
En ese lugar, durante la década de 1970, fueron recuperados los restos de 33 personas, considerados por especialistas como una de las evidencias más antiguas de posibles sacrificios humanos en la región mesoamericana.
Ese conjunto arqueológico estaba integrado por 26 esqueletos completos, cuatro parciales y tres cráneos aislados. Varios de los cuerpos fueron encontrados boca abajo, con las manos y los pies atados o con señales de mutilación y decapitación, características que continúan siendo objeto de estudio por parte de los investigadores.
Las autoridades salvadoreñas indicaron que las excavaciones continuarán en la zona con el objetivo de establecer si existen más vestigios que permitan conocer mejor la historia de las primeras sociedades que habitaron el territorio.


