La Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó una nueva alerta sobre el avance del brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC), al advertir que la enfermedad está propagándose a un ritmo más acelerado que el registrado en epidemias anteriores en ese país.
Apenas dos meses después de que se declarara oficialmente la emergencia sanitaria, el virus ya ha provocado miles de contagios y cientos de fallecimientos, lo que mantiene en máxima vigilancia a las autoridades sanitarias nacionales e internacionales.
Más de 2.000 casos en pocas semanas
Durante una conferencia de prensa, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, informó que hasta la fecha se han confirmado 2.003 casos de ébola, de los cuales 796 personas han perdido la vida.
El funcionario explicó que la velocidad con la que se ha expandido el virus preocupa especialmente si se compara con brotes anteriores.
Como referencia, recordó que la epidemia registrada entre 2018 y 2020 —la más grave en la historia de la República Democrática del Congo— tardó más de diez meses en alcanzar los 2.000 contagios confirmados.
Aquella emergencia sanitaria dejó cerca de 3.500 personas infectadas y aproximadamente 2.300 fallecidos antes de ser controlada.
Provincia de Ituri concentra la mayor preocupación
El principal foco de transmisión continúa siendo la provincia de Ituri, ubicada en el noreste del país.
Según la OMS, más del 80% de los nuevos contagios detectados en esa región corresponden a personas que no figuraban dentro de los registros de contactos de casos previamente identificados.
Este comportamiento dificulta el rastreo epidemiológico y complica los esfuerzos de las autoridades para contener la propagación del virus mediante el aislamiento de personas expuestas.
Los especialistas advierten que cuando una gran proporción de los nuevos casos surge fuera de las cadenas de contagio conocidas, aumenta considerablemente el riesgo de transmisión comunitaria.
La variante actual aún no tiene vacuna aprobada
El brote es provocado por la variante Bundibugyo del virus del Ébola, una cepa para la cual todavía no existe una vacuna autorizada ni un tratamiento específico aprobado.
Ante este escenario, la OMS anunció el inicio de ensayos clínicos con el objetivo de evaluar nuevas alternativas terapéuticas que permitan reducir la mortalidad y mejorar el pronóstico de los pacientes.
Entre los medicamentos que actualmente se encuentran en estudio figuran el anticuerpo monoclonal MBP134 y el antiviral remdesivir, los cuales serán evaluados tanto de forma individual como en combinación.
Los resultados de estas investigaciones podrían convertirse en una herramienta clave para enfrentar no solo este brote, sino también futuras emergencias relacionadas con esta variante del virus.
¿Qué es el ébola y cómo se transmite?
El ébola es una enfermedad viral grave que se transmite mediante el contacto directo con sangre, fluidos corporales u otros tejidos de personas o animales infectados.
Entre los síntomas más frecuentes se encuentran fiebre alta, dolor de cabeza, debilidad intensa, dolores musculares, vómitos, diarrea y, en los casos más severos, hemorragias internas y externas.
La enfermedad presenta una elevada tasa de mortalidad si no se detecta y trata oportunamente, por lo que la identificación rápida de los casos, el aislamiento de los pacientes y el seguimiento de sus contactos continúan siendo las principales herramientas para limitar la propagación del virus.
Mientras continúan los esfuerzos de respuesta en la República Democrática del Congo, la OMS mantiene un monitoreo permanente de la evolución del brote y trabaja junto con las autoridades sanitarias locales para reforzar las capacidades de vigilancia, atención médica y control epidemiológico.


