El Gobierno cerró mayo con superávit antes de intereses, pero la deuda volvió a presionar las cuentas públicas.
Intereses de la deuda presionan déficit fiscal pese a superávit primario
El Gobierno logró mantener más ingresos que gastos antes del pago de intereses, pero ese margen no alcanzó para evitar un deterioro en el resultado financiero al cierre de mayo.
Las cifras fiscales divulgadas por el Ministerio de Hacienda muestran que el Gobierno Central acumuló un superávit primario de ¢293.641 millones durante los primeros cinco meses del 2026, equivalente al 0,5% del Producto Interno Bruto.
Ese indicador confirma que, sin contar intereses, los ingresos todavía superan al gasto primario. Sin embargo, la carga por deuda cambió el balance final.
Déficit fiscal Costa Rica: resultado financiero sube a 1,3% del PIB
El déficit financiero llegó a ¢689.309 millones entre enero y mayo, equivalente al 1,3% del PIB.
Un año antes, ese mismo indicador se ubicaba en 1,1% del PIB. La diferencia refleja una presión mayor sobre las finanzas públicas, aun cuando el balance primario se mantuvo positivo.
El punto de quiebre está en los intereses. Hacienda destinó ¢982.950 millones a ese rubro en los primeros cinco meses del año, monto equivalente al 1,8% del PIB.
Ese pago aumentó ¢55.444 millones frente al mismo periodo del 2025. La mayor presión vino de la deuda interna, mientras que los intereses asociados a deuda externa disminuyeron.
En la práctica, el país sostiene disciplina en el gasto primario, pero sigue enfrentando una factura elevada por obligaciones acumuladas.
Ingresos tributarios pierden fuerza
El otro factor que debilitó el resultado fiscal fue la caída en la recaudación.
Los ingresos tributarios sumaron ¢2.686.430 millones a mayo, equivalentes al 5% del PIB. Ese monto representa una baja de ¢69.703 millones frente al mismo periodo del año pasado.
La contracción fue de 2,5% interanual.
Entre los tributos con desempeño negativo aparecen el impuesto al valor agregado, el impuesto sobre la propiedad, el selectivo de consumo, renta y los tributos sobre importaciones.
En el caso del IVA, la caída se observó tanto en mercado interno como en aduanas. El impuesto único a los combustibles, por el contrario, registró crecimiento.
Los ingresos totales del Gobierno Central alcanzaron ¢3.056.747 millones, cifra menor a la registrada un año atrás. Al mismo tiempo, el gasto total subió hasta ¢3.746.056 millones.
Esa combinación explica por qué el resultado financiero empeoró, aunque el Gobierno todavía conserve superávit antes de intereses.
Deuda sigue por encima del 60% del PIB
La deuda del Gobierno Central cerró mayo en ¢32.423.959 millones, equivalente al 60,5% del PIB.
De ese total, la deuda interna representó 47,2% del PIB y la externa 13,2%.
Hacienda reportó que la deuda interna creció por colocaciones netas y operaciones de canje. En cambio, la deuda externa bajó en términos nominales por efecto del diferencial cambiario.
El resultado deja una señal doble para las finanzas públicas.
Por un lado, el país mantiene superávit primario por sexto año consecutivo al mes de mayo. Por otro, la recaudación perdió dinamismo y el servicio de intereses sigue absorbiendo buena parte del esfuerzo fiscal.
La lectura central es que el margen del Gobierno depende cada vez más de dos variables: recuperar ingresos tributarios y contener el costo financiero de la deuda.


